Descubren una nueva especie de mamífero de la 'Era de los dinosaurios'

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El hallazgo tuvo lugar en la Patagonia chilena y fue protagonizado por paleontólogos del CONICET y colegas del país transandino.
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Escultura de la reconstrucción en vida de 'Orretherium tzen' realizada por Marcelo Miñana/Fundación Azara.
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El hallazgo de restos fósiles de mamíferos la Era Mesozoica –lapso comenzado hace unos 250 millones de años (Ma) y culminado hace alrededor de 65 Ma–, también conocida como la “Era de los Dinosaurios”, no es algo que ocurra de forma frecuente. Si bien los primeros mamíferos aparecieron hace unos 180 Ma, durante la primera mitad del Mesozoico, sólo después de después de la extinción de los grandes reptiles, este grupo de animales pudo conquistar los más variados ecosistemas.

De esta forma, mientras se conocen restos dinosaurios de América del Sur desde fines del siglo XIX, los primeros fósiles de mamíferos de la era Mesozoica descubiertos en la región fueron encontrados a inicios de la década de 1980 en la Patagonia Argentina. Generalmente, los mamíferos de 'Era de los Dinosaurios' fueron de pequeño tamaño, menores a una zarigüeya y, por lo tanto, sus restos desperdigados pasan desapercibidos en los grandes afloramientos rocosos, en los que resulta más frecuente encontrar fósiles de dinosaurios o cocodrilos.

Del lado chileno de la cordillera de los Andes, la historia del descubrimiento de mamíferos de la Era Mesozoica es todavía mucho más reciente. Recién en 2020, se dio a conocer –a partir del descubrimiento de tres dientes molares y un diente incisivo– una especie bautizada como Magallanodon baikashkenke, un animal del Cretácico superior (período que se extiende desde hace unos 100 Ma hasta hace aproximadamente 66 Ma) de aspecto similar a un coipo y con dientes adaptados para la ingestión de vegetales duros.

Aquel descubrimiento, protagonizado por investigadores del CONICET y colegas chilenos, motivó que el grupo intensificara los trabajos de campo en las rocas las rocas cretácicas de la Formación Dorotea (Cuenca Magallanes) y encontraran nuevos y más completos restos de mamíferos. Uno de fósiles hallados –bautizado con el nombre de Orretherium tzen– fue recientemente publicado en la revista Scientific Reports.

Los restos encontrados de Orretherium tzen consisten en una mandíbula con cinco dientes y un diente molar del maxilar y, de acuerdo con dataciones radiométricas realizadas en el área del descubrimiento, tienen una antigüedad aproximada de entre 74 y 72 Ma.

“Contar con un material tan bien preservado de un mamífero del Periodo Cretácico es un privilegio y es fundamental para conocer mejor no solo a esta nueva especie mesozoica, sino también extrapolar su información para otros mamíferos encontrados en Argentina y en el resto de lo que fue el supercontinente Gondwana”, afirma Agustín Martinelli, investigador del CONICET en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”” (MACNBR, CONICET) y primer autor del trabajo.

Orretherium posee una dentadura más simple que la de los marsupiales y placentarios (dos de los grandes grupos de mamíferos que existen en la actualidad, junto con los monotremas), y se lo clasifica como un mamífero meridioléstido de la familia Mesungulatidae. Está próximamente emparentado con Mesungulatum y Coloniatherium, géneros del Cretácico Superior encontrados en rocas de Río Negro y Chubut, respectivamente, y con Peligrotherium, género del período Paleoceno (el primero de la Era Cenozoica) descubierto en Chubut.

Hasta el momento, las especies del Cretácico de este grupo de mamíferos están representadas sólo por dientes aislados y/o mandíbulas que durante el proceso de fosilización perdieron la mayoría de sus dientes. Dentro de este panorama, el descubrimiento de Orretherium es de suma importancia porque la mandíbula preservada, de menos tres centímetros de largo, posee los cinco dientes en posición, lo que permite conocer la variación de la morfología dental en esta especie y ayuda a clasificar dientes que se encuentran aislados.

“A pesar de que los mesungulátidos fueron un grupo muy diversificado para el final de la Era Mesozoica aun necesitamos indagar más sobre sus relaciones de parentesco, su morfología y su rol paleoecológico dentro de los ecosistemas del Cretácico, que han sido extremadamente variados en su composición faunística y florística”, asegura Martinelli.

Durante fines de la Era Mesozoica los ecosistemas terrestres eran notoriamente diferentes a los actuales y los fósiles que se encuentran en rocas Cretácicas de la región de Magallanes develan una historia fascinante del momento anterior a la gran extinción de los grandes dinosaurios y otros reptiles, ocurrida hace unos 65 millones de años.

“Los fósiles encontrados en Chile son sumamente importantes para entender el rompecabezas de la historia evolutivas de los mamíferos durante la Era de los dinosaurios”, concluye Martinelli.
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Trabajo de referencia | Martinelli, A.G., Soto-Acuña, S., Goin, F.J. et al. New cladotherian mammal from southern Chile and the evolution of mesungulatid meridiolestidans at the dusk of the Mesozoic era. Sci Rep 11, 7594 (2021). https://doi.org/10.1038/s41598-021-87245-4
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ETIQUETAS • Evolución, Paleontología
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Descubierto el cuásar más antiguo y lejano

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Astrónomos de la Universidad de Arizona han encontrado un cuásar a una distancia récord: unos 13.030 millones de años-luz de la Tierra. Se formó solo 670 millones de años después del Big Bang y alberga un desafiante agujero negro supermasivo con una masa equivalente a 1.600 millones de soles.
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Ilustración de cuásar J0313-1806, con su agujero negro supermasivo central. NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva
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Un cuásar (acrónimo de fuente de radio CUASistelAR) es un núcleo galáctico extremadamente luminoso con un agujero negro supermasivo en su interior rodeado de un disco de acreción gaseoso. A medida que el gas cae hacia el agujero, se libera gran cantidad de energía en forma de radiación, observable en todo el espectro electromagnético.

Los cuásares se encuentran entre las fuentes más brillantes del cosmos, a menudo eclipsando a sus propias galaxias anfitrionas. Para calcular su distancia, los astrónomos se fijan en el llamado desplazamiento al rojo dentro del espectro, lo que permite mirar atrás en el tiempo para ver cuántos años después del Big Bang se formaron.

Hasta ahora el récord lo ostentaba el cuásar J1342 + 0928, con un corrimiento al rojo de 7,54, lo se corresponde a cuando el universo tenía 690 millones de años, pero ahora científicos de la Universidad de Arizona (EE UU) ha observado otro cuásar, llamado J0313-1806, que nació unos 20 millones de años antes, cuando el universo tenía casi un 5% de su edad actual.

“El cuásar J0313-1806 tiene un corrimiento al rojo de 7,642, que corresponde a solo 670 millones de años después del Big Bang”, explica a Sinc el autor principal del estudio, Feige Wang, investigador en el Observatorio Steward de la Universidad de Arizona. Es, por tanto, el más antiguo conocido, y por extensión el más distante. Se sitúa a unos 13.030 millones de años-luz de la Tierra.

El equipo descubridor publicará sus hallazgos en el Astrophysical Journal Letters pero esta semana ya los ha presentado en la 237ª Reunión de la Sociedad Astronómica Americana, que en esta ocasión se celebra de forma virtual.

Un agujero negro que desafía las teorías

Además de ser el más lejano, Wang destaca los otros tres puntos clave de este cuásar: su agujero negro supermasivo (también el más antiguo o distante conocido), el chorro de 'viento' que emite y la alta tasa de formación de estrellas en su galaxia. “Lo primero –aclara–, es que alberga un agujero negro supermasivo (SMBH en inglés) con un tamaño de 1.600 millones de masas solares, unas dos veces más masivo que J1342 + 0928. La existencia de este SMBH tan masivo requiere un agujero negro semilla con más de 10.000 masas solares, y esto desafía las teorías de la formación de estos objetos”, aunque su hallazgo ayuda a restringir las posibilidades contempladas hasta ahora.

Otro de los autores, el profesor Xiaohui Fan, explica: "Pensamos que existe un mecanismo que involucra enormes cantidades de gas de hidrógeno frío primordial colapsando directamente en el agujero negro semilla, que no requiere de estrellas completas como materia prima (como indicaban algunos modelos). Esto es lo único que permitiría que el agujero negro supermasivo del cuásar J0313-1806 crezca hasta los 1.600 millones de masas solares en un momento tan temprano del universo, y esto es lo que hace que el nuevo récord del cuásar sea tan valioso".

Viento a enormes velocidades

"Otro punto clave es que tiene un chorro (de gas y plasma supercalientes) saliendo extremadamente rápido, emanando del cuásar en forma de un viento que viaja al 20 % de la velocidad de la luz, la primera evidencia de este 'feedback' en un cuásar en etapas tan tempranas del universo", apunta Wang.

Midiendo la luminosidad de J0313-1806, su equipo calculó que el gran agujero negro de su centro está ingiriendo el equivalente a unos 25 soles cada año, y esta sería la principal razón del viento de plasma caliente que sopla en la galaxia de su alrededor a una velocidad relativista. Por comparar, el agujero negro del centro de la Vía Láctea está casi inactivo.

Alta tasa de formación de estrellas

Por último, la galaxia que aloja el cuásar también tiene una característica relevante: está formando nuevas estrellas a un ritmo 200 veces superior al de nuestra Vía Láctea, mil veces menos luminosa y que genera aproximadamente una masa solar cada año. "Esa tasa de formación estelar relativamente alta, similar a la observada en otros cuásares de edad similar, nos dice que la galaxia anfitriona está creciendo muy rápido", señala Wang.

Además, estos cuásares presumiblemente están todavía en el proceso de construcción de sus agujeros negros supermasivos", añade Fan. "Con el tiempo, el chorro de salida del cuásar se calienta y empuja todo el gas hacia fuera de la galaxia. Entonces el agujero negro ya no tiene nada con lo que seguir alimentándose y dejará de crecer. Esta es la evidencia de cómo crecen estas primeras galaxias masivas y sus cuásares".

Los investigadores esperan encontrar algunos cuásares más del mismo período de tiempo, incluyendo potenciales nuevos récords, adelanta el coautor Jinyi Yang, también del Observatorio Steward. Yang y Fan estaban observando en el telescopio terrestre Magellan Baade de 6,5 metros en el Observatorio de Las Campanas en Chile la noche en que se descubrió J0313-1806.

El equipo de astrónomos seguirá realizando nuevas observaciones y espera descubrir más secretos del nuevo cuásar con el futuro telescopio espacial James Webb de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto a finales de este 2021.
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FUENTE • Agencia SINC
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ETIQUETAS • Astronomía
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Compartir y disfrutar las comidas en familia favorece la salud en la adolescencia

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Investigadores de la UAB y de la UOC concluye que comer en familia manteniendo las costumbres de convivialidad tradicionales de la dieta mediterránea influye en unos mejores hábitos de alimentación de las personas adolescentes y puede prevenir muchos problemas y conductas de riesgo característicos de este periodo del desarrollo.
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El estudio, publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, se llevó a cabo mediante entrevistas en profundidad a familias de Cataluña con adolescentes de entre doce y dieciséis años para analizar uno de los aspectos menos estudiados de la dieta mediterránea: la socialización en las comidas y cómo la manera en que se consumen los alimentos repercute también en la salud.

Los resultados indicaron que algunas rutinas de las comidas familiares, como por ejemplo compartir los alimentos, sentarse alrededor de una mesa sin aparatos digitales o tener una conversación agradable, son aspectos beneficiosos para la adolescencia y contribuyen a su salud.

"En un momento en que el confinamiento por la pandemia ha revivido las comidas en familia, este estudio señala uno de los posibles aspectos positivos de la situación que nos ha tocado vivir", explica la investigadora del estudio Anna Bach-Faig, del grupo de investigación Foodlab y profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), coordinadora del estudio.

“Hasta ahora, los estudios habían hallado que una mayor frecuencia de comidas en familia se asociaba a beneficios por el desarrollo saludable de los adolescentes, como por ejemplo a una alimentación más saludable, una reducción del riesgo de desarrollar obesidad y trastornos del comportamiento alimentario, reducción del consumo de alcohol y del abuso de sustancias, menos síntomas depresivos y mejora del funcionamiento familiar. Pero no estaba claro el porqué de esta asociación. Esta investigación profundiza en los mecanismos que podrían explicarlo”, explica el profesor del Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) David Sánchez-Carracedo, investigador principal del proyecto en que se enmarca este estudio y director del Grupo de Investigación en Problemas Relacionados con la alimentación y el peso de la UAB.

La importancia de la conversación

Para determinar el grado más o menos elevado de convivialidad en las familias estudiadas, los investigadores analizaron la frecuencia y la duración de las comidas familiares, el lugar donde se hacían, el uso de aparatos digitales, la preparación de los alimentos y el tipo de comunicación que se establecía en estos encuentros.

Según el estudio, la mayoría de las familias se reunía únicamente para la cena y sus hábitos variaban dependiendo de si comían solos o con sus seres queridos.

La investigación identificó que las comidas familiares eran un espacio para comunicarse y socializar, y que cuando las familias les dedicaban menos tiempo, no se sentaban a mesa, se distraían con aparatos digitales o no mantenían conversaciones agradables en estos encuentros, también seguían en menor medida la dieta mediterránea.

Para la mayoría de los progenitores, comer en familia era especialmente importante si tenían hijos o hijas adolescentes, dado que esto favorece la conversación y estrecha los lazos familiares.

Además, la mayoría de las personas encuestadas consideraba que, gracias a estos encuentros familiares, los progenitores se convierten en modelos que ayudan a establecer patrones saludables para los hijos. Esta impresión coincide con los resultados otros estudios, en los que se demuestra que comer en familia se relaciona con una dieta más saludable, con más verduras y frutas y menos bebidas azucaradas.

La dieta occidental

Para la experta en nutrición Anna Bach-Faig, preservar las tradiciones en la manera de comer es esencial para conservar los beneficios de la dieta mediterránea y promover la salud de las nuevas generaciones. Pero, desde hace varias décadas, la dieta mediterránea pierde peso ante la llamada "dieta occidental", en la que predominan los alimentos procesados y el hecho de comer de manera rápida, muchas veces ante el televisor.

Considerar estos aspectos, incide el estudio, es vital para promocionar un desarrollo saludable en la adolescencia y diseñar campañas de salud pública. Un ejemplo de ello fue la campaña “Implícate: ingredientes por un crecimiento saludable y feliz”, que se llevó en Cataluña y en la que participaron investigadores de este estudio. "En esta campaña hacíamos énfasis en recomendaciones centradas en el cómo, tan importantes como las habituales centradas en el qué” explica Sánchez-Carracedo, “con mensajes en torno a la mesa, en casa y en sociedad, como reforzar la aceptación del propio cuerpo, evitar hacer comentarios críticos sobre el físico de las personas, o hacer al menos una comida en familia en el día".
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Trabajo de referencia | de la Torre-Moral, A.; Fàbregues, S.; Bach-Faig, A.; Fornieles-Deu, A.; Medina, F.X.; Aguilar-Martínez, A.; Sánchez-Carracedo, D. Family Meals, Conviviality, and the Mediterranean Diet among Families with Adolescents. Int. J. Environ. Res. Public Health 2021, 18, 2499. https://doi.org/10.3390/ijerph18052499
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ETIQUETAS • Alimentación, Sociedad
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Un estudio encuentra sesgo de género en los algoritmos de recomendación musical

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Un nuevo trabajo del grupo de investigación en Tecnología Musical con la Universidad de Utrecht muestra que es más probable que un algoritmo de recomendación muy utilizado elija música de artistas hombres en detrimento de las mujeres artistas.
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Si bien el problema de discriminación de género ya se encuentra en la industría musical, los algoritmos de recomendación musical estarían aumentando la brecha de género. Andrés Ferraro y Xavier Serra, investigadores del Grupo de investigación en Tecnología Musical (MTG) del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Christine Bauer miembro de la Universidad de Utrecht (Holanda), han publicado recientemente un trabajo sobre el equilibrio de género en sistemas de recomendaciones musicales en el que se preguntan cómo debería funcionar el sistema para evitar el sesgo de género.

Inicialmente, el trabajo de Ferraro, Serra y Bauer tenía como objetivo entender la equidad de las plataformas de música disponibles en línea desde el punto de vista de los artistas. En entrevistas realizadas a artistas musicales, identificaron que la justicia de género era una de sus principales preocupaciones.

Las mujeres tienen menos exposición

Los autores probaron un algoritmo de recomendación musical de uso habitual basado en el filtrado colaborativo y analizaron los resultados de dos conjuntos de datos. En ambos casos vieron que el algoritmo reproduce el sesgo existente en el conjunto de datos, en la que sólo el 25% de los artistas son mujeres. Además, el algoritmo genera un ranking con los artistas para recomendar al usuario. Los autores vieron que en promedio la primera recomendación de una mujer artista se encuentra en la posición 6 ó 7, mientras que la de un hombre artista está en la primera posición. Ferraro, primer autor del artículo añade: "El sesgo en la exposición viene de la forma en que se generan las recomendaciones". Eso significa que las mujeres tienen menos exposición a partir de las recomendaciones del sistema.

La situación se agrava si se tiene en cuenta que a medida que los usuarios escuchan las canciones recomendadas, el algoritmo aprende. Esto crea un bucle de retroalimentación.

Un nuevo enfoque para compensar el sesgo de género

Los autores del trabajo proponen un nuevo enfoque que permitiría una mayor exposición de las artistas mujeres y que consistiría en reordenar la recomendación que haría mover un número especificado de posiciones hacia abajo para solucionar el sesgo de género existente.

En una simulación, los autores estudiaron cómo las recomendaciones clasificadas afectarían el comportamiento de los usuarios a largo plazo. Los resultados mostraron que, con la ayuda del algoritmo reclasificado, los usuarios comenzarían a cambiar su comportamiento de manera que escucharían más artistas mujeres que con otros algoritmos de recomendación musical y, además, el nuevo algoritmo, basado en aprendizaje máquina, consolidaría este cambio de comportamiento.
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Trabajo de referencia | Andrés Ferraro, Xavier Serra, Christine Bauer (2021), "Break the Loop: Gender Imbalance in Music Recommenders", a Scholer F, Thomas P (eds.). CHIIR '21: Proceedings of the 2021 Conference on Human Information Interaction and Retrieval. 1 ed. New York: Association for Computing Machinery; 2021. p. 249-254. https://doi.org/10.1145/3406522.3446033
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ETIQUETAS • Sociedad, Comunicación
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El ritmo musical tiene raíces evolutivas muy profundas y está presente en algunos animales

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Según un estudio sobre las bases biológicas de la música hecho en modelo murino, publicado en Psychonomic Bulletin & Review, realizado por Alexandre Celma-Miralles, investigador del Centro de Cognición y Cerebro y de la Universidad danesa de Aarhus, y Juan Manuel Toro, profesor de investigación ICREA del DTIC, dentro de un proyecto con la Fundación Bial.
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Los motivos musicales de una canción surgen de la disposición temporal de tonos discretos. Estos tonos normalmente tienen pocos valores de duración y se organizan en grupos estructurados para crear patrones métricos.

"Todos identificamos el ritmo de una canción que conocemos independientemente de si hay cambios en el volumen, el instrumento o la velocidad con que se toca. Esto es así porque el ritmo se organiza a partir de jerarquías métricas fácilmente reconocibles en la música", explica Alexandre Celma-Miralles, investigador del Centro de Cognición y Cerebro (CBC) y del Centro para la Música en el Cerebro del Departamento de Medicina Clínica de la Universidad de Aarhus (Dinamarca).

En un estudio, publicado en la revista Psychonomic Bulletin & Review, los autores exploran las raíces evolutivas de la organización rítmica. La investigación orma parte de un proyecto común con la Fundación Bial sobre las bases biológicas de la música.

Los autores del trabajo son Alexandre Celma-Miralles y Juan Manuel Toro, profesor de investigación ICREA del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) y coordinador del Grupo de Investigación Language and Comparative Cognition (LCC) en el CBC de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

Los animales pueden identificar el ritmo de la canción

En el presente trabajo se muestra que la capacidad de detectar la estructura rítmica de una canción, mientras se ignoran los cambios en la superficie, también está presente en otras especies animales. Para ello, la parte experimental del trabajo consistió en familiarizar cuarenta roedores de la especie Ratus norvegicus con la segunda mitad de la canción "Cumpleaños Feliz". Seguidamente, los investigadores presentaron a los sujetos en experimentación dos versiones nuevas de la misma canción y analizaron la respuesta de las ratas a estos cambios.

"En una versión redujimos todas las notas de la canción a una sola nota, pero mantuvimos la estructura rítmica. En la otra versión, cambiamos la estructura rítmica, pero mantuvimos las notas", afirman los autores del trabajo.

Los investigadores observaron que las ratas identificaron la versión que mantenía el ritmo, pero no la versión que lo cambiaba (independientemente de los cambios en las notas). Esto demuestra que los animales eran sensibles al menos a algunas partes de la estructura rítmica de la melodía y pueden identificar el ritmo de la canción. Los resultados sugieren que los principios de organización rítmica que encontramos en la música pueden encontrarse en otros animales al igual que en humanos y que, por tanto, esta capacidad cognitiva debe tener unas raíces evolutivas muy profundas.
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Trabajo de referencia | Alexandre Celma-Miralles, Juan Manuel Toro (2020), "Non-human animals detect the rhythmic structure of a familiar tune", 14 de mayo, Psychonomic Bulletin & Review, https://doi.org/10.3758/s13423-020-01739-2
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ETIQUETAS • Sociedad, Ecología
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Por qué todavía no hemos contactado civilizaciones extraterrestres

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Ese interrogante es el que intenta develar un estudio de astrobiología impulsado por investigadores del Observatorio de Córdoba de la UNC y la Universidad Católica de Córdoba.
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Desde tiempos inmemoriales, la pregunta sobre si los seres humanos están solos en el universo ha permanecido abierta. Distintas hipótesis han ofrecido respuestas, pero ninguna ha podido ser verificada aún. Si acaso existieran civilizaciones en planetas distantes, ¿qué probabilidades habría de establecer algún contacto con ellas?.

Un estudio reciente del Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC) y la Universidad Católica de Córdoba (UCC) evaluó más de 150 mil simulaciones, que incluyeron 5204 escenarios posibles, con el propósito de determinar, en un análisis probabilístico, qué parámetros deberían cumplirse para favorecer una comunicación con seres inteligentes extraterrestres.

Recurrieron para ello a un método estadístico de simulaciones denominado “Montecarlo”. La metodología consiste en generar una gran cantidad de escenarios (conjuntos de parámetros a los que se les van asignando distintos valores), y realizar con ellos simulaciones numéricas.

Con esa herramienta estimaron la probabilidad de contactos causales con otras civilizaciones, siempre dentro de la Vía Láctea. Concluyeron que la ausencia de detección de señales inteligentes extraterrestres podría explicarse en función de fenómenos astrofísicos, las grandes distancias en la galaxia y la vida limitada de las civilizaciones, por lo que no sería raro que en un período de tiempo corto –como por ejemplo, 100 años– no haya detecciones.

En todas las alternativas analizadas, las posibilidades de comunicación son bajas, excepto para un escenario donde la galaxia está densamente poblada y las civilizaciones son muy antiguas. Esas chances aumentan significativamente a medida que crece el número de civilizaciones activas, si la mismas ya hubieran descubierto o desarrollado la tecnología necesaria.

Cabe destacar que si bien en la investigación se piensa el problema en términos de civilizaciones, lo que en realidad analiza son contactos causales restringidos entre nodos.

El estudio fue realizado por Marcelo Lares y Luciana Gramajo, ambos del Observatorio Astronómico de Córdoba, y José Funes, de la Universidad Católica de Córdoba.

En rigor, el estudio no realiza ninguna suposición sobre el origen o la evolución de la vida inteligente extraterrestre. Es un experimento teórico que consiste en estimar la probabilidad de contacto entre ellos, si su distribución en el tiempo y espacio fuera de cierta forma.

En este esquema, la evolución tecnológica juega un papel fundamental, ya que en función de los avances actuales es posible inferir que cualquier comunicación dentro de la galaxia se realizaría mediante ondas electromagnéticas, es decir, ondas de radio. No obstante, esto podría cambiar en el futuro, con el desarrollo de nuevas tecnologías.

Así, por ejemplo, si la Vía Láctea estuviera poblada de civilizaciones con un desarrollo equivalente al que poseía la Tierra hace diez mil años, la comunicación sería imposible. Simplemente carecerían de la tecnología necesaria para entablar cualquier contacto entre ellas.

Otra variable crucial es la densidad poblacional de los nodos y las distancias que los separan entre sí. Para comprender esto hay que considerar que la Vía Láctea tiene una extensión de 100 mil años luz. Si existieran dos civilizaciones en los márgenes opuestos, cualquier señal demoraría 200 mil años en ir de una a otra y retornar.

“Uno de los problemas al plantear las posibilidades de comunicación entre civilizaciones inteligentes, es que tanto el mensaje como el canal de comunicación deben buscarse sin un acuerdo previo. Es posible que existan dos entidades que utilizan diferentes tecnologías y entonces el contacto no sucederá”, explica Lares, investigador del OAC y autor principal del trabajo publicado.

“Otra posibilidad es que la diferencia entre sus tecnologías se deba al grado de avance. Por ejemplo, si llegara un mensaje a través de ondas gravitacionales –esto es muy especulativo, pero sirve para ilustrar la idea–, solo podríamos detectarlo una vez que contemos con esa tecnología, que fue adquirida mucho después que la tecnología para detectar ondas de radio”, completa Lares.

Según explica el astrónomo, el relevamiento del cielo y la búsqueda de las nuevas tecnologías se irá dando de manera independiente, con lo cual quizás en un futuro se consigan nuevos canales de comunicación.

“Otra idea personal, es que a pesar de que la probabilidad de éxito sea muy baja, el ‘premio’ es muy alto y podría tener un impacto muy fuerte en nuestra civilización. Por lo que en este caso, conviene intentar.” completa el astrónomo.

Otros mundos, Tierra, Humanidad y Espacio Remoto (OTHER) es un laboratorio de ideas que propone un enfoque multidisciplinar en la búsqueda de otros mundos habitados. Es un grupo conformado por investigadores en astronomía, biología, teología y filosofía, entre otras disciplinas.

Entre los temas que aborda, se encuentra la discusión sobre el impacto que tendría un eventual descubrimiento de una civilización extraterrestre en la concepción filosófica, social y religiosa de nuestra propia civilización. Para ello, revisan conceptos acerca de la naturaleza, la vida, la inteligencia y la espiritualidad, al tiempo que consideran las posibles escalas y alcance de las civilizaciones en la Vía Láctea.

Una de las principales propuestas que plantea la comunidad de búsqueda de vida extraterrestre es la exploración de nuevas estrategias de exploración, alternativas al tradicional enfoque de la radioastronomía.

Ello requiere comprender la situación en las que nos encontramos en cuanto a las limitaciones tecnológicas y físicas, y tratar de cuantificar las probabilidades de éxito inherentes a cada estrategia.

Una de las líneas de trabajo que derivaron de estas discusiones es la que utiliza métodos numéricos y modelos estadísticos para analizar diferentes escenarios de las redes de comunicación en la galaxia.
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ETIQUETAS • Astronomía
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Los bosques europeos son cada vez más vulnerables a los vientos, incendios y plagas de insectos

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Un equipo internacional de investigadores ha identificado los principales factores de vulnerabilidad a la crisis climática de los bosques europeos. Los datos aportados por los algoritmos contribuyen a mejorar la gestión de dichos ecosistemas naturales.
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El Joint Research Center (JRC, por sus siglas en inglés) de la Comisión Europea lidera una investigación –que cuenta con la participación del Max Planck Institute, la Universidad de Florencia, la Universidad de Helsinki y la Universidad de Valencia– que aborda los crecientes riesgos relacionados con el clima en los bosques europeos.

El trabajo explota un gran volumen de datos satelitales y ambientales y, con la ayuda del aprendizaje automático, identifica los principales factores que aumentan la vulnerabilidad al calentamiento global de los bosques europeos.

Los algoritmos muestran que el 60 % de los bosques europeos son cada vez más vulnerables al efecto de los vientos, los incendios y las plagas de insectos. Los algoritmos también dan muestra de las características que hacen a cada tipo de bosque más o menos resiliente, lo que podría contribuir a una mejor gestión de estos ecosistemas naturales de cara a mejorar su capacidad de resistencia.

Más de la mitad de la biomasa forestal de Europa podría perderse en pocas décadas debido a perturbaciones naturales provocadas por el clima, como incendios o brotes de insectos, según informa el estudio publicado en Nature Communications.

Los bosques siempre se han visto afectados por perturbaciones como incendios, vientos fuertes y brotes de plagas naturales, pero el cambio climático y la transformación en los usos del suelo pueden incrementar estas amenazas. De aquí la importancia de cuantificar la vulnerabilidad de los bosques a tales perturbaciones, así como sus tendencias a lo largo del tiempo y sobre grandes escalas geográficas como el continente europeo.

Algoritmos, datos de satélite y perturbaciones

El estudio cuantifica y mapea la vulnerabilidad de los bosques europeos a estas tres perturbaciones –fuego, viento y brotes de plagas de insectos–, entre 1979 y 2018, mediante la integración de datos de perturbaciones y observaciones satelitales y el uso extensivo de algoritmos de aprendizaje automático (machine learning). Se calcula la vulnerabilidad en base a la cantidad de biomasa forestal que se pierde después de una perturbación determinada.

Los autores estiman que casi el 60 % de la biomasa forestal europea –más de 33 mil millones de toneladas– es muy sensible a las ráfagas de viento intenso, incendios, brotes de insectos o una combinación de estos.

En particular, la vulnerabilidad a los brotes de insectos ha aumentado en las últimas décadas, y lo ha hecho especialmente en los bosques del norte que se calientan más rápidamente, como en partes de Escandinavia y Rusia, que han experimentado aumentos en la vulnerabilidad a los insectos de alrededor del 2% por década.

La metodología propuesta parte de un enfoque de aprendizaje automático basado exclusivamente en datos –observaciones de la Tierra, variables climáticas, y base de datos de perturbaciones forestales– y, por lo tanto, es reproducible y aplicable a gran escala.

“El aprendizaje automático ha jugado un papel importante en este estudio”, comenta Gustau Camps-Valls, coordinador del grupo Image and Signal Processing (ISP), en el IPL de la Universidad de Valencia, premiado con dos proyectos ERC en este campo.

“Entrenamos algoritmos con cantidades masivas de datos para predecir las vulnerabilidades forestales en Europa durante los últimos 40 años. Esto no se podría haber hecho con los enfoques estadísticos tradicionales, o al menos con esa precisión. Y después analizamos e interpretamos estos datos para responder a por qué y cuándo los bosques se vuelven más vulnerables”, señala Camps.

“Lo hicimos mediante una estrategia novedosa para clasificar esos impactos en espacio y tiempo, de modo que obtuvimos medidas robustas de la relevancia relativa de cada variable”, añade.

Vulnerabilidad por tipo de bosque

El estudio identifica las propiedades estructurales de cada bosque según el clima local y las condiciones topográficas, factores que influyen en la vulnerabilidad de las masas forestales a las perturbaciones.

Concluye, por ejemplo, que los rodales con árboles más altos y viejos tienden a sufrir daños por insectos, especialmente durante las sequías. Los bosques de climas fríos de Finlandia, el norte de Europa de Rusia y los Alpes (Italia, Francia, Suiza, Austria) y, en cierta medida, los bosques cálidos y secos del interior de la Península (España, Portugal) fueron identificados como los ecosistemas particularmente frágiles; se caracterizan por una alta vulnerabilidad general a las perturbaciones naturales y una intensificación progresiva debido a los cambios climáticos.

Estos resultados permiten caracterizar las vulnerabilidades de cada tipo de bosque, así como los factores más impactantes para su salud. Los resultados podrían ayudar a mejorar las prácticas de gestión del territorio, de forma que los bosques europeos adquieran una mayor resistencia ante el actual escenario de cambio global.
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Trabajo de referencia | Forzieri, G. et al. “Emergent vulnerability to climate-driven disturbances in European forests”. Nature Communications
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Los sesgos en la toma de decisiones son inconscientes y difíciles de erradicar

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Un estudio hecho en primates revela las tendencias inconscientes hacia un tipo de decisión. Los autores encontraron que los primates desarrollaron dos tipos de sesgos.
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A menudo los humanos mostramos sesgos, es decir, tendencias inconscientes hacia un tipo de decisión. A pesar de varias décadas de estudio, todavía no sabemos por qué los sesgos son tan persistentes en todo tipo de decisiones. "Los sesgos pueden ayudarnos a tomar mejores decisiones cuando los usamos acertadamente en una acción que anteriormente nos ha dado una gran satisfacción. Sin embargo, en otros casos, los sesgos pueden jugar en nuestra contra, como cuando repetimos acciones en situaciones donde no procede", afirma Rubén Moreno Bote, coordinador del Laboratorio de Neurociencia Teorética y Cognitiva de la Universitat Pompeu Fabra UPF.

En estos casos, las decisiones están guiadas por tendencias, o inclinaciones, que no son beneficiosas para nuestro bienestar. Por ejemplo, jugar a la lotería más asiduamente tras conseguir un pequeño premio de consolación es un sesgo muy común que, desafortunadamente, no suele mejorar nuestra situación económica.

Un estudio liderado por el laboratorio del profesor Rubén Moreno Bote, con Grabriela Mochol, investigadores del Centro Cerebro y Cognición (CBC) del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la UPF, en colaboración con el laboratorio experimental del profesor Roozbeh Kiani de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), ha estudiado cómo surgen los sesgos en la toma de decisiones usando modelos matemáticos y registros neuronales en primates. Un trabajo que los autores publican el 26 de febrero en la revista Current Biology.

El marco experimental del estudio consistió en una tarea de percepción visual en la que un mono observó un determinado estímulo, concretamente puntos en movimiento. El primate debía decidir si había más puntos que se movían a la derecha o a la izquierda. Ensayo tras ensayo, el animal realizó esta monótona experiencia de toma de decisiones.

Los autores encontraron que el primate desarrolló dos tipos de sesgos: una tendencia "lenta" a indicar derecha (o izquierda) que duraba varios minutos, a pesar de no haber ninguna tendencia neta en la batería de estímulos utilizados, y una tendencia "rápida" que duraba unos escasos segundos, proveniente de las acciones que se habían realizado justo en la decisión anterior.

"Para esta investigación estudiamos cómo la corteza prefrontal, que es crítica para tomar decisiones, codifica los dos sesgos identificados (lento y rápido). El principal resultado del estudio ha mostrado que la representación neuronal de los sesgos se asemeja a la representación neuronal de la información relevante para resolver una determinada tarea. Esto parece indicar que el formato en el que los sesgos y la información se codifican en el cerebro son muy parecidos, tan parecidos que es difícil distinguirlos", indica Moreno Bote, investigador principal del estudio.

Y añade: "Nos queda todavía mucho por entender, pero los resultados de esta investigación podrían explicar por qué los sesgos son tan prevalentes en la toma de decisiones, y por qué, muy a nuestro pesar, son tan difíciles de erradicar".
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Captado el proceso de muerte de una distante galaxia en colisión mientras pierde la capacidad de formar estrellas

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Las galaxias comienzan a "morir" cuando dejan de formar estrellas, pero hasta ahora los astrónomos nunca habían vislumbrado claramente el comienzo de este proceso en una galaxia lejana. Los astrónomos han visto una galaxia expulsando casi la mitad de su gas, el elemento fundamental para la formación de estrellas.
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Representación artística de la galaxia ID2299. Crédito: ESO/M. Kornmesser
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“Es la primera vez que observamos una típica galaxia masiva formadora de estrellas en el universo distante a punto de 'morir' debido a una expulsión masiva de gas frío”, afirma Annagrazia Puglisi, investigadora principal del nuevo estudio, de la Universidad de Durham (Reino Unido) y el Centro de Investigación Nuclear Saclay (CEA-Saclay, Francia). La galaxia, ID2299, está tan lejos que su luz tarda unos 9 mil millones de años en llegar a nosotros; la vemos cuando el Universo tenía sólo 4.500 millones de años.

La eyección de gas equivale al necesario para alcanzar una tasa de formación de 10.000 soles al año, y está eliminando un asombroso 46% del gas frío total de ID2299. Debido a que la galaxia también está formando estrellas de forma muy rápida (cientos de veces más rápido que nuestra Vía Láctea), el gas restante se consumirá rápidamente, haciendo que ID2299 cese su producción en tan sólo unas pocas decenas de millones de años.

El evento responsable de la espectacular pérdida de gas, según el equipo, es una colisión entre dos galaxias que, finalmente, se fusionaron para formar ID2299. La escurridiza pista que llevó a los científicos hacia este escenario fue la asociación del gas expulsado con una "cola de marea". Las colas de marea son corrientes alargadas de estrellas y gas que se extienden en el espacio interestelar y que son el resultado de la fusión de dos galaxias, difíciles de ver en galaxias distantes porque, por lo general, son demasiado débiles. Sin embargo, el equipo logró observar este fenómeno relativamente brillante justo cuando se lanzaba al espacio y fueron capaces de identificarlo como una cola de marea.

La mayoría de los astrónomos cree que los vientos causados por la formación de estrellas y la actividad de los agujeros negros en los centros de galaxias masivas son responsables de lanzar material de formación de estrellas al espacio, terminando así con la capacidad de las galaxias para crear nuevas estrellas. Sin embargo, el nuevo estudio publicado hoy en Nature Astronomy sugiere que las fusiones galácticas también pueden ser responsables de expulsar al espacio el combustible necesario para la formación de estrellas.

“Nuestro estudio sugiere que las eyecciones de gas pueden producirse por fusiones y que los vientos y las colas de marea pueden parecer muy similares”, dice el coautor del estudio, Emanuele Daddi, de CEA-Saclay. Por eso es posible que algunos de los equipos que previamente identificaron vientos en galaxias distantes podrían haber estado observando, en realidad, colas de marea expulsando gas de estas galaxias. “Esto podría llevarnos a revisar nuestra comprensión de cómo 'mueren' las galaxias", añade Daddi.

Puglisi subraya la importancia del hallazgo del equipo añadiendo: "¡Estoy encantada de haber descubierto una galaxia tan excepcional! Estaba ansiosa por aprender más sobre este extraño objeto porque estaba convencida de que había una lección importante que aprender sobre cómo evolucionan las galaxias distantes”.

Este sorprendente descubrimiento se hizo por casualidad, mientras el equipo inspeccionaba un sondeo de galaxias, hecho con ALMA, diseñado para estudiar las propiedades del gas frío en más de 100 galaxias lejanas. ID2299 había sido observado por ALMA durante sólo unos minutos, pero el potente observatorio, ubicado en el norte de Chile, permitió al equipo recopilar suficientes datos como para detectar la galaxia y su cola de eyección.

“ALMA ha arrojado nueva luz sobre los mecanismos que pueden detener la formación de estrellas en galaxias distantes. Ser testigos de un evento de disrupción tan masiva añade una pieza importante al complejo rompecabezas de la evolución de las galaxias”,indica Chiara Circosta, investigadora del University College de Londres (Reino Unido), quien también contribuyó a la investigación.

En el futuro, el equipo podría usar ALMA para hacer observaciones más profundas y de mayor resolución de esta galaxia, permitiéndoles comprender mejor la dinámica del gas expulsado. Las observaciones con el futuro Telescopio Extremadamente Grande de ESO podrían permitir al equipo explorar las conexiones entre las estrellas y el gas en ID2299, arrojando nueva luz sobre cómo evolucionan las galaxias.
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La pandemia en los ojos de la Filosofía

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La pandemia por COVID-19 ha dado un vuelco a nuestros hábitos cotidianos y también está transformando nuestra sociedad. Cuatro profesores e investigadores de la Universidad de Valladolid (UVa) desentrañan esta situación desde puntos de vista diferentes.
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En el último año, la pandemia de COVID-19 ha transformado nuestras vidas, trastocando cada una de nuestras rutinas y actividades familiares, laborales y de ocio. De igual forma nos ha sacudido como sociedad, y no solo a nivel sanitario. En los ámbitos económico y político, entre otros muchos, los estragos del virus son evidentes. Todo ello nos marcará para siempre y hablaremos de un antes y después de la pandemia.

Todo ha ocurrido muy rápido y un fenómeno de estas dimensiones, con tanta afectación, requiere una profunda reflexión. Para salir reforzados y para extraer lecciones valiosas de lo sucedido. La Filosofía ejerce aquí un papel clave, como disciplina que invita precisamente a la reflexión.

¿Qué lugar está teniendo el conocimiento científico y cuál debería tener en la gestión de la pandemia? ¿Qué expectativas tiene la sociedad respecto al papel de la Ciencia ante una situación como esta? ¿En qué medida los gobiernos deben recurrir a los expertos? ¿Cómo puede afectar la pandemia a la democracia? ¿Y a otros ámbitos diferentes, como la creación artística?

La Filosofía puede ofrecer respuestas desde diversos ángulos a estas preguntas complejas que requieren de un análisis pausado. Así lo aseveran los distintos equipos e investigadores que integran el Departamento de Filosofía de la Universidad de Valladolid (UVa). Cada uno, desde su área, tiene mucho que aportar a este análisis de plena actualidad.

¿Qué hay detrás de las cifras de fallecidos?

María Caamaño Alegre es una de las investigadoras del Área de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la UVa. Junto con Adán Sus, organiza cada año el festival de filosofía ‘Valladolid Piensa’, que trata de llevar a la calle precisamente la reflexión filosófica y el diálogo sobre asuntos de actualidad. En el Área se investiga, entre otras líneas, el paradigma del conocimiento científico en la sociedad actual, la interpretación de las teorías científicas o la relevancia social de la Ciencia.

Caamaño Alegre examina una cuestión clave desde el inicio de la pandemia: cómo se realiza el cómputo de fallecimientos por COVID-19 y las implicaciones que conlleva la elección y el diseño de un método.

“La muerte en principio es un dato cuantificable. Pero los datos con los que se opera en ciencia no son brutos, siempre hay que fijar un procedimiento para obtenerlos", explica. “Un procedimiento certero y directo es disponer de una prueba de COVID positiva una vez se ha certificado una muerte. Eso demuestra la relación causal, pero este procedimiento tuvo un alcance muy limitado sobre todo en la etapa inicial y más cruenta de la pandemia, cuando no había suficientes test. El dato que se obtuvo de esta forma fue permanentemente una infraestimación, junto con otros factores como los retrasos en la certificación de muertes o los problemas en la transmisión de los datos de fallecidos", continúa.

La investigadora de la UVa alude a otro de los procedimientos aplicados, el llamado exceso de muertes. “Consiste en hacer una comparativa entre el promedio de muertes en un periodo determinado durante de varios años junto con otros factores, como la reducción de las muertes por accidente de tráfico debido al confinamiento, y obtener la diferencia con los datos de la pandemia, entendiendo como hipótesis más simple que esa diferencia se debe a la incidencia del COVID-19". Aunque es un procedimiento indirecto porque no hay una constatación de que ese exceso de fallecidos haya estado infectado, añade, “tiene un mayor alcance porque recoge los casos que se escapan con el otro método".

Así, apuesta por conjugar los distintos procedimientos disponibles para alcanzar una mayor precisión. “Hasta donde se pueda, es interesante combinar distintos procedimientos y cruzar los datos. Esa posible triangulación redunda claramente en un incremento de la calidad de los datos y de la evidencia", aduce.

El triunfo de la tecnocracia

José Manuel Chillón trabaja en el ámbito de la Historia de la Filosofía. Un marco que invita a considerar la actualidad desde diversos ángulos. “No solo hay una manera de ver la realidad, no solo hay una verdad", apunta el también profesor e investigador de la UVa. “A lo largo de la Historia de la Filosofía ha habido precisamente un trabajo muy importante por reclamar otra forma de conocimiento, otro modo de acceso a la realidad al margen de ese prioritario y absoluto como es el científico", recuerda, y en este sentido reflexiona sobre el papel de los expertos en la gestión de la pandemia.

“Está muy bien la Democracia, pero ahora que estamos en un momento crítico parece que ha triunfado la tecnocracia, el discurso de que solo los que saben, solo los expertos, son los que pueden gobernar. Esto siempre es peligroso por lo que la tecnocracia tiene de aristocracia", subraya.

Una crisis de liderazgo en la que acudir a los expertos, a su juicio, se “vende" como recurrir al sentido común. “Creo que es un atentado contra el pensamiento y contra la propia esencia de la Democracia, la pluralidad y la diversidad de voces de lo público", advierte Chillón, quien incide en que si solo se confía en la Ciencia “al final se crean modos de vida totalitarios, que en el fondo es lo que hay detrás de la reclamación crítica de la Democracia".

La pandemia desnuda la crisis de representatividad

En el Área de Filosofía Moral y Política de la UVa se trabaja en dos líneas muy potentes, como son los estudios de género y el análisis del poder. En este último campo, Fernando Longás Uranga indaga precisamente en el agotamiento de la Democracia representativa y las amenazas que se ciernen sobre ella.

“La pandemia no ha hecho más que sintomatizar esa crisis de la Democracia", recalca. “La política de partidos y de Gobierno hace aguas en una situación como esta. La crisis está ahí y me da la impresión de que los políticos no tienen elementos teóricos e ideológicos para enfrentar este tipo de dificultades", agrega.

En su opinión, un síntoma claro de esta situación ha sido el modo en que los políticos “se han refugiado permanentemente en la literatura científica, en tomar las decisiones que los técnicos les dicen, en hacer caso a la Ciencia", abunda. “¿A qué se refieren con eso, acaso no se pueden tomar decisiones políticas sobre una pandemia como ésta?", cuestiona. Una situación que pone al descubierto “algo que ya estaba de antes, una crisis de representatividad".

¿Cómo se integrará la pandemia en las Artes?

Desde hace dos décadas, el Área de Estética y Teoría de las Artes de la UVa analiza conceptos como arte o belleza. Qué caracteriza al arte, cómo se define una obra o un objeto artístico o en qué se diferencia, por ejemplo, de uno artesanal, son algunas de las cuestiones que han abordado, junto a la propia historia del pensamiento estético. Y prestando una especial atención al teatro, un elemento menos común en este ámbito de estudio.

“Ahora estamos a la expectativa de cómo los artistas van a integrar la incertidumbre que acabamos de descubrir con la pandemia. Si van a lanzar un mensaje de esperanza, si por el contrario van a representarlo en términos de tragedia o de catástrofe, o si nos van a interpelar como sujetos que hemos vivido junto a ellos una situación traumática", plantea Adrián Pradier.

El profesor e investigador de la UVa detalla que los primeros que han empezado a afrontar la situación, y además con mucha virulencia, “de una manera muy cruda y al mismo tiempo con mucha autenticidad", han sido los artistas grafiteros.

En cambio, en la práctica escénica y audiovisual se está viviendo una especie de “paréntesis", quizás motivado en que los proyectos que se están llevando ahora a cabo fueron concebidos antes de la pandemia. “No sabemos aún si se afrontará la pandemia desde el arte y la producción audiovisual o si se establecerá un antes y un después y habrá un vacío en medio, ya que por el momento se está hablando poco o nada de ella. En mi opinión, el arte tiene que ayudarnos a asumir lo que hemos vivido y lo que nos va a tocar vivir", valora Pradier.

El relato de estos cuatro investigadores ejemplifica cómo la Filosofía es clave para interpretar y mejorar nuestra comprensión sobre la realidad de la pandemia. Una realidad que no tiene un único enfoque y que solo desde el pensamiento y la diversidad de voces se puede llegar a desentrañar.
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