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Cómo tener una dieta saludable y a la vez cuidar del planeta

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Elegir alimentos con criterio de sostenibilidad es bueno para la salud humana y para el medio ambiente. Así lo propone la nueva guía saludable de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que también busca promover la actividad física de todas las personas.
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Con el objetivo conjunto de promover la salud ciudadana y la del planeta, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha presentado recientemente la campaña ‘Come sano, muévete y cuida tu planeta’ y la actualización de sus consejos sobre dieta y ejercicio teniendo en cuenta, por primera vez, el criterio de sostenibilidad.

En un documento divulgativo titulado Recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles complementadas con recomendaciones de actividad física para la población española, esta agencia del Ministerio de Consumo detalla numerosas propuestas prácticas para mantener una alimentación sana, una vida activa y promover un modelo de consumo más respetuoso con el medio ambiente.

La nueva guía ha sido elaborada teniendo en cuenta la investigación científica más actualizada por el Comité Científico de la AESAN, un panel muy diverso que incluye, entre otros, a expertos en epidemiología y salud pública, en ciencia y tecnología de los alimentos, en seguridad alimentaria o en veterinaria, como destaca a SINC Esther López-García, coordinadora del mismo y catedrática de medicina preventiva y salud pública de la Universidad Autónoma de Madrid.

Aunque ya sabíamos que mantener hábitos saludables es determinante para prevenir las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, “ahora hay una gran corriente de pensamiento que aboga por que la alimentación, además de sana, también deba ser sostenible”, subraya esta experta en nutrición. Con ese fin, estas nuevas recomendaciones nacen del marco planteado por la Comisión EAT-Lancet para una dieta saludable dentro de los límites planetarios publicado en 2019 en The Lancet, aclara López-García.

El propósito de ese nutrido grupo de expertos internacionales se antojaba ambicioso: lograr alimentar con una dieta sana a los casi 10.000 millones de pobladores que se estima tenga la Tierra en 2050.

La necesaria “transformación global del sistema alimentario”

La creciente población mundial —8.000 millones de habitantes en la actualidad— y el impacto que los sistemas alimentarios tienen sobre la salud humana y la del planeta plantean retos crecientes sobre la forma en la que obtenemos y consumimos nuestros alimentos. Según la web Our World In Data de la Universidad de Oxford, la producción de alimentos representa más de una cuarta parte (26 %) de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y la mitad de la tierra habitable y el 70 % de la extracción mundial de agua dulce se destinan a la agricultura.

Por otro lado, un amplio análisis de los riesgos alimentarios en 195 países durante el periodo entre 1990 y 2017, también publicado en The Lancet en 2019, estimó que 11 millones de muertes y 255 millones de AVAD (Años de Vida Ajustados por Discapacidad, que expresan el número de años perdidos debido a enfermedad, discapacidad o muerte prematura) fueron atribuibles a factores de riesgo alimentarios.

Los principales, la ingesta elevada de sodio (sal) y la baja ingesta de cereales integrales o frutas. Según especialistas en nutrición y epidemiología de la Universidad de Harvard, “los factores que influyen en que las personas consuman una dieta de baja calidad son múltiples e incluyen la falta de conocimientos, la falta de disponibilidad, el elevado coste, la escasez de tiempo, las normas sociales y culturales, la comercialización y promoción de alimentos de baja calidad y la palatabilidad”.

Por todo ello, los expertos de la Comisión EAT-Lancet citados por López-García urgían a “una transformación global del sistema alimentario”. “Los alimentos que comemos y cómo los producimos determinarán la salud de las personas y del planeta, y deben introducirse cambios importantes para evitar tanto la reducción de la esperanza de vida, como la continua degradación del medio ambiente”, advertían.

Dieta mediterránea: equilibrada y sostenible

Las nuevas recomendaciones de la AESAN buscan promover un patrón de dieta equilibrada con predominio de alimentos de origen vegetal sobre los de origen animal, “en línea con el patrón de dieta mediterránea, que a su vez contribuye a reducir el impacto medioambiental del sistema alimentario”. Según López-García, “la dieta mediterránea es un ejemplo de dieta basada en plantas porque la mayoría de los alimentos son de origen vegetal, cumple casi todas las recomendaciones que hacemos y es culturalmente aceptable”.

La guía recomienda, por ejemplo, “comprar productos frescos de temporada, proximidad y mínimamente procesados (como los congelados) y productos a granel o en envases reciclables”. También aconseja, siempre que se pueda, preparaciones caseras y, en caso de consumir alimentos procesados, elegir los que tengan menos sal, azúcar y grasas que no sean aceite de oliva.

Sobre las frutas y hortalizas, aconseja consumir “también aquellas con defectos estéticos, pues conservan todas sus propiedades nutritivas” y limita el desperdicio de alimentos. En relación con las legumbres —que tienen poco impacto ambiental, un precio asequible y son ricas en proteínas y otros nutrientes—, la guía recomienda cocinarlas en grandes cantidades y congelarlas, así como triturar las sobras de las ya cocinadas para preparar hamburguesas, albóndigas o purés.

Acerca de los cereales, cuyo impacto ambiental es bajo, “se aconseja priorizar los de grano entero y productos integrales, minimizando el consumo de alimentos elaborados con harinas refinadas”, remacha López García.

En relación con los frutos secos, se recomiendan entre 3 raciones semanales y hasta una diaria (consideradas como un puñado que permita cerrar la mano), teniendo en cuenta que en menores de 5 años no se aconsejan enteros por el riesgo de asfixia. “Su impacto ambiental es variable, ya que algunos métodos de cultivo son poco respetuosos con el medioambiente, como el caso de las almendras”, advierte la guía.

Según López García, las patatas y otros tubérculos deben separarse de los grupos anteriores por sus diferentes propiedades nutricionales, en especial su alto índice glucémico. “Aunque las patatas son de los alimentos con menor impacto ambiental, se recomienda su consumo moderado, priorizando los cereales de grano entero y las legumbres como fuentes de hidratos de carbono de digestión lenta”, subraya esta experta.

Menos carne y mejor si es blanca

“El consumo de proteína vegetal debería ocupar una de las raciones proteicas de las dos comidas principales diarias; la otra se puede destinar a pescado, huevos, lácteos o carne”, indica López García. Sobre la carne, la guía recomienda reducir su consumo a entre nada en absoluto y 3 raciones semanales que fuesen, preferentemente, de carne blanca, así como minimizar el consumo de carne procesada.

El consumo de carne y en especial el de carne roja se ha vinculado a problemas de salud y su producción tiene un mayor impacto ambiental que la de otros alimentos, sobre todo la de vaca y cordero. Al tiempo, habría que aumentar el consumo de otras fuentes de proteína, como las legumbres, los frutos secos o los huevos. Estos últimos tienen alto valor nutricional y un impacto ambiental relativamente bajo.

“Si puedes, elige productos procedentes de ganaderías donde la cría de animales cumpla con los más altos estándares de bienestar animal y consume todas las partes del animal (incluyendo cortes grasos y casquería) para evitar el desperdicio”, señala la guía, aunque recomienda elegir cortes magros si se necesita controlar las calorías.

En cuanto al pescado, “se recomiendan 3 o más raciones a la semana, priorizando el azul (sardinas, boquerones, caballa, chicharro, etc.) sobre el blanco y las especies con menor impacto ambiental”, sugiere López García.

Para la leche y los lácteos, muy nutritivos, se recomienda no superar 3 raciones al día, “evitando aquellos con azúcares añadidos y alto contenido en sal”, aconseja esta catedrática. “Sin embargo, debido su elevado impacto ambiental, se sugiere reducir las raciones diarias de lácteos si se consumen otros alimentos de origen animal”, matiza.

Además, las recomendaciones tienen en cuenta las necesidades nutricionales particulares de las personas mayores (el 20% del total de la población española) y aquellas situaciones en las que se necesita reducir calorías para mantener un peso saludable porque más de la mitad de la población de nuestro país presenta exceso de peso.

Por otro lado, durante situaciones con una demanda nutricional elevada, como el embarazo, la lactancia o con la falta de apetito asociada al envejecimiento, la guía recomienda tomar alimentos de alto aporte nutricional y facilidad de consumo, como lácteos (mejor sin azúcares añadidos) y huevos (idealmente, de gallinas criadas en libertad o camperas para contribuir al bienestar animal).

El aceite de oliva virgen es el aceite ideal para todas las comidas por su contenido en sustancias beneficiosas, como los flavonoides, y su mayor calidad organoléptica. Por último, se recomienda el agua como bebida de elección en una dieta saludable. “Tanta como sea necesaria y, siempre que sea posible, del grifo o corriente, de menor impacto ambiental”, recuerda López García.

Mejor cuanta más actividad física y menos tiempo sentados y ante pantallas

La AESAN complementa los consejos dietéticos con recomendaciones de actividad física por grupos de edad (desde niños menores de un año, hasta adultos mayores de 65) que pueden integrarse en el trabajo, los desplazamientos y las tareas cotidianas. “La actividad física es buena para corazón, cuerpo y mente”, señala a SINC Susana Aznar Laín, catedrática en actividad física y salud en la Universidad de Castilla La Mancha y que también ha asesorado a la agencia. “Cualquier tipo de actividad es mejor que ninguna y cuanta más, mejor”, añade.

Como explica esta especialista, que también es ciclista federada, alpinista y esquiadora, “cuando una persona piensa en actividad física, quizás tiene una idea prefijada de una instalación deportiva, de una ropa específica, etc. La industria nos vende muchos mensajes, pero lo importante es dejar claro que toda actividad cuenta, ya sea de transporte, recreativa, deportiva, de actividades domésticas, subir escaleras o ir andando al trabajo: todo sirve”. Además, “todo el mundo puede beneficiarse”, insiste. “Todos los grupos de edad, las mujeres embarazadas o durante el puerperio, las personas con afecciones crónicas o discapacidad, etc.”

Asimismo, esta experta hace hincapié en el fortalecimiento muscular: “es muy importante trabajar la fuerza, sobre todo en niños y adolescentes, en los que ayuda a que la musculatura y la masa ósea se consoliden bien, y en las personas mayores, para favorecer la independencia, prevenir caídas y la osteoporosis”.

En definitiva, “hay que intentar realizar tres estrategias: sentarse menos, moverse más de la forma que sea y hacer ejercicio”. Incluso hay esperanza para quienes pasan la jornada frente a un escritorio porque “8 horas de estar sentado se pueden compensar con entre una hora y 75 minutos de actividad moderada al día”, apunta Aznar Laín. ¿Y qué entendemos por moderada? “Lo mejor es el test del habla”, aclara: “una intensidad es moderada para alguien cuando mientras hace una actividad pueda hablar, pero le cuesta un poquito”.

Para quienes usan podómetros de pulsera, esta especialista alude a la conocida recomendación de caminar 10.000 pasos diarios, popularizada por la estadounidenses Catrine Tudor-Locke, decana de la Facultad de Salud y Servicios Humanos de la Universidad de Nuevo Hampshire. En 2012, ella y David R. Bassett, catedrático y jefe de Fisiología del Ejercicio en la Universidad de Tennessee, también en EE UU, firmaron un artículo titulado “¿Cuántos pasos al día son suficientes?” en Sports Medicine en el que consideraban que, a partir de esa cifra de pasos, se podría considerar a los individuos como "activos".

No obstante, hoy sabemos que “cuantos más pasos, mejor”, sostiene Aznar Laín. “Las últimas evidencias científicas indican que un aumento de 1000 pasos al día se asocia con una reducción significativa de la mortalidad”. Así lo constata, de hecho, una reciente revisión sistemática publicada en The Lancet Public Health: “los beneficios para la mortalidad, en particular para los adultos mayores, pueden observarse a niveles inferiores a la referencia popular de 10.000 pasos al día”, concluían sus autores. La AESAN recomienda alcanzar al menos 7.000-8.000 pasos (unos 6 kilómetros).

A la inversa que con los pasos, sobre el tiempo de exposición en la infancia y la adolescencia a pantallas (teléfono móvil, máquinas de juegos, tabletas, televisión, etc.), esta agencia aconseja que sea “cuanto menos, mejor”, en especial para los más pequeños: nada en los menores de 1 año y 1 hora al día como máximo para niñas y niños de 1 a 2 años. “Hay que huir un poco de las pantallas”, advierte Aznar Laín.
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Ideas prácticas destacadas:

• Al comprar: prepara una lista y lleva tu bolsa o cesta de la compra, mejor de tela o de malla. Compra a granel y si usas envases, que sean reciclables. Mejor, alimentos de cercanía y de temporada, consultando la información nutricional del etiquetado. El sistema Nutri-Score refleja la calidad nutricional global: de mayor (letra A y color verde) a menor (letra E y color naranja fuerte). Se recomiendan elegir productos con letra A o B. Diferencia también entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente.

• Al cocinar: planifica los menús semanales, cocina al vapor —mantiene sus propiedades nutricionales—, cocina varios alimentos a la vez cuando uses el horno y congela antes de desperdiciar.

• Al comer: mejor alimentos frescos no procesados o mínimamente procesados, consume preferentemente piezas enteras de frutas y hortalizas de temporada y proximidad y de distintas variedades y colores, come más legumbres (en verano, puedes prepararlas en ensalada) y no favorezcas alimentos dulces (con azúcar o edulcorantes) o salados para no acostumbrar el paladar, especialmente en la infancia. Un ejemplo de plato saludable constaría de un 50 % de frutas y verduras, un 25 % de cereales integrales y de un 25 % de proteínas saludables. Come con tranquilidad y, si puede ser en compañía, mejor.

• Muévete más y siéntate menos: aprovecha las actividades cotidianas (anda, aunque sea trayectos cortos, sube escaleras, pasea en la pausa del café en lugar de sentarte), usa las instalaciones deportivas de tu ayuntamiento (parques o polideportivos) y, si cuentas los pasos diarios, haz al menos 7.000-8.000 (unos 6 kilómetros).
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Recomendaciones de un vistazo:

• Hortalizas: al menos 3 raciones al día. Por ejemplo, un plato de ensalada, de hortalizas cocidas o una crema.

• Frutas: al menos de 2-3 raciones diarias. Mejor si se cultivan en la región o el país. “El consumo de zumos de frutas no es un sustituto de las frutas enteras”, advierte López-García.

• Cereales: entre 3 y 6 raciones al día, dependiendo de si se lleva una vida más o menos activa. Lo ideal, integrales y de distintos tipos, incluyendo los menos habituales (sorgo, mijo, trigo, espelta o trigo sarraceno) para fomentar la diversidad de cultivos.

• Legumbres: entre 4 raciones a la semana, e incluso a diario. “Son los alimentos de origen vegetal con menor impacto ambiental y son asequibles”, recalca López García.

• Proteínas: cada semana, al menos 4 raciones de legumbres, 3 de frutos secos (mejor crudos, sin sal, ni grasas o azúcar), 3 de pescado (mejor azul que blanco) y hasta 4 huevos. Además, no más de 3 lácteos al día sin azúcares añadidos. En cuanto a la carne, reduce su consumo.

• Aceite de oliva: ideal en todas las comidas. Su consumo favorece la conservación del olivo y el valor paisajístico de la zona mediterránea.

• Agua: es la bebida de elección en una dieta saludable. Mejor del grifo siempre que sea posible, mucho más barata que la embotellada y no genera residuos plásticos. Hay que beberla siempre que se tenga sed. Tanto el consumo de alcohol, como el de bebidas azucaradas o edulcoradas se han relacionado con diversas enfermedades.

• Sal: no se deben superar los 5 g al día entre la añadida y la presente en los alimentos. La sal de mesa tiene que ser yodada (lo que se puede comprobar en el envase) y, como alternativa, se pueden usar hierbas aromáticas y condimentos, como el orégano, el tomillo o el pimentón.
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FUENTE • Agencia SINC.....
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¿Cómo cambiará la inteligencia artificial la música que escuchamos?

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El Music Technology Group del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la UPF pone en marcha el proyecto "Retos y Oportunidades en la tecnología musical", con la intención de reflexionar sobre cómo las tecnologías que despuntan hoy influirán en la música de los próximos años.
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Muchas de las acciones cotidianas que realizamos hoy pasan por dispositivos que utilizan algoritmos de inteligencia artificial (IA). Cedimos cada vez más espacio a la tecnología porque nos hace la vida más sencilla y práctica. Pero cuando escuchamos música, quizás no somos tan conscientes de cómo la IA ya se ocupa de buena parte de la producción y creación de las canciones, ni de la tecnología que hay detrás de los softwares para aprender a tocar un instrumento o de los recomendadores que nos seleccionan la música que más nos gusta en Spotify.

En unos años, ¿qué relación tendremos con los dispositivos y aplicaciones con los que consumimos música?, ¿cómo sabremos si la canción que escuchamos ha sido creada por un compositor humano o máquina?, ¿de quién será la autoría de una pieza creada con IA?,¿cómo vamos a controlar la privacidad de los datos personales en los recomendadores musicales?, ¿cómo nos ayudará la tecnología a archivar el contenido musical para que sea accesible en las próximas décadas?

El Music Technology Group (MTG) del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) ha puesto en marcha el proyecto llamado: "Retos y Oportunidades en la tecnología musical", con la intención de reflexionar sobre cómo las tecnologías que despuntan hoy influirán en la música de los próximos años. Los procesos de creación, difusión, aprendizaje y escucha de la música se están transformando a ritmos acelerados con la inteligencia artificial, y lo harán aún más con el 5G, el blockchain o el metaverse. Pero todavía no existe una fotografía clara de lo que comportarán estos cambios en el futuro, ni cómo impactarán en la sociedad.

Cultura musical crítica hacia la tecnología

"El proyecto propone un debate abierto para conocer la opinión, necesidades y preocupaciones de expertos musicales y consumidores finales. Se llamará a la participación a profesionales de la industria musical, creadores, oyentes, estudiantes de música, archivistas y personas desarrolladoras de tecnologías musicales", explica Xavier Serra, director del MTG.

La primera fase –durante los meses de septiembre y octubre de este año– consistirá en una recogida de voces a través de entrevistas y grupos de trabajo nline. En una segunda fase, se convocará un taller de debate –hacia noviembre–, con charlas y mesas de discusión, para poner en común los resultados de las entrevistas con más voces. A finales de año, se elaborará un documento público que sirva para orientar al sector musical a avanzar con tecnologías más justas y transparentes.

Además, Serra asegura que "el proyecto no quiere quedarse únicamente a nivel académico, sino que aspira a ser un referente para la ciudadanía, de modo que sirva para tener una mirada crítica respecto a los aspectos más controvertidos de la tecnología aplicados a la música."

Más de 25 años investigando el impacto en la sociedad

El Grupo de Tecnología Musical (MTG) de la Universidad Pompeu Fabra realiza desde 1994 proyectos de investigación que buscan captar el impacto de la tecnología en la sociedad. Tiene una gran influencia en la comunidad científica internacional y en el desarrollo futuro de la IA. Actualmente, cuenta con 50 expertos dedicados a las tecnologías aplicadas a la creación, consumo, educación y conservación musical. El Reactable (instrumento digital interactivo), el Vocaloid (sintetizador de voz por cantar) o el Freesound (plataforma de intercambio de sonido) son algunos de sus proyectos más emblemáticos.

El proyecto "Retos y Oportunidades en la tecnología musical" cuenta también con el apoyo de la iniciativa MusicAIREE (financiada por la Unión Europea en el marco del programa Music Moves Europe) y el Ayuntamiento de Barcelona.
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ETIQUETAS • Sociedad • Música • Emoción • Investigación.....
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¿Por qué resulta más fácil entender una lengua extranjera que hablarla?

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Una investigación del BCBL analiza la diferente ubicación en los hemisferios cerebrales de las funciones del habla, la comprensión auditiva y la lectura. El estudio permitirá profundizar en las posibles consecuencias para la producción lingüística de una enfermedad o accidente que afecte una zona cerebral concreta. Las conclusiones de la investigación, que se ha prolongado durante 7 años, acaban de ser publicadas en la prestigiosa revista The Journal of Neuroscience.
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Si tienes la impresión de que te resulta más fácil llegar a entender una lengua extranjera que hablarla correctamente no te equivocas, es un fenómeno habitual, pero lo que posiblemente desconozcas son las razones que determinan este hecho. Un estudio llevado a cabo por el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) revela que la mayor facilidad para la comprensión auditiva y lectora de una lengua foránea respecto al habla tiene relación con la lateralización hemisférica de esas funciones lingüísticas en el cerebro.

Desde mediados del siglo XIX se sabe que algunas funciones cognitivas están lateralizadas, es decir, que se sitúan en uno de los hemisferios cerebrales, sin embargo, el lugar exacto en el que se posiciona cada una de ellas o si se produce flexibilidad entre ambos hemisferios sigue siendo una incógnita en la mayoría de casos.

En este contexto, el BCBL ha llevado a cabo la investigación de neuroimagen “Converging evidence for differential specialisation and plasticity of language systems”, que se ha centrado en el estudio de los cambios de laterización de funciones del cerebro durante la realización de diferentes tareas lingüísticas como la lectura, el habla o la escucha en la lengua nativa de un hablante en comparación con una lengua extranjera que esa persona estuviera aprendiendo.

“Uno de los principales hallazgos de esta investigación es la demostración de que el hemisferio izquierdo es clave para los tres sistemas lingüísticos (habla, lectura, escucha) en la lengua nativa, sin embargo, cuando analizamos el aprendizaje de una lengua extranjera en adultos esta condición (la lateralización de la función en el hemisferio izquierdo) se mantiene en el habla, pero cambia en la lectura y en la comprensión auditiva. Para estas dos últimas tareas hay una mayor flexibilidad, es decir, se reclutan recursos de ambos hemisferios del cerebro. Esto puede explicar por qué es más difícil aprender a hablar un nuevo idioma que entenderlo a un nivel muy alto. Se emplean más recursos cerebrales para la comprensión oral y escrita que para el habla”, asegura la investigadora del BCBL Kshipra Gurunandan.

De acuerdo con el estudio, en las primeras etapas del aprendizaje de lenguas extranjeras, los sistemas del lenguaje activan la misma región cerebral (hemisferio izquierdo), pero, a medida que aumenta la competencia de la nueva lengua adquirida, se observan cambios en la comprensión lectora y auditiva, que no se producen en el habla.

“Los cambios en cuanto a función cerebral mas notables se asociaron con la lectura y, en menor medida en la escucha o comprensión auditiva. Casi no hubo cambios al hablar. Estos cambios fueron más acusados en adolescentes que en adultos, aunque en ambos casos siguiendo el mismo patrón”, precisa por su parte Kepa Paz-Alonso, investigador senior del estudio.

La investigación ha permitido descubrir que el aprendizaje de idiomas en la edad adulta se asocia al concepto de plasticidad cerebral funcional -la capacidad del cerebro de transformarse- en el campo de la comprensión de la lengua, pero no para la producción o habla.

“Estos resultados nos ayudan también a comprender mejor cómo se organiza el lenguaje en el cerebro y cuáles pueden ser las consecuencias sobre los diferentes sistemas lingüísticos de un accidente, un traumatismo o una enfermedad que afecte un área cerebral concreta, así como su posible recuperación”, añade Gurunandan.

El estudio, que ha sido publicado en la prestigiosa revista científica The Journal of Neuroscience, se ha prolongado durante 7 años, desde el diseño inicial a la publicación del trabajo, y ha contado con la participación de 50 voluntarios de entre 17 y 60 años.
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Sobre el BCBL | El Basque Center on Cognition, Brain and Language es un centro internacional de investigación interdisciplinar con sede en San Sebastián para el estudio de la cognición, el cerebro y el lenguaje. Está impulsado por el Gobierno vasco con el objetivo de fomentar la ciencia y la investigación en Euskadi. Además, cuenta entre sus socios con Ikerbasque, Innobasque, la Diputación de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).
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ETIQUETAS • Lenguaje • Neurología • BCBL • Sociedad • Cerebro.....
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Tocar un instrumento musical podría aumentar hasta tres puntos el cociente intelectual de los niños

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El efecto de la música parece ser mayor cuanto menor sea la edad de la persona cuando comienza a tocar el instrumento y cuanto menor sea su estado de desarrollo cognitivo en el momento inicial. Científicos de la Universidad de Granada hallan nuevas evidencias de los beneficios que aporta tocar un instrumento sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico de niños y adolescentes, a través de la revisión y metaanálisis más actualizados hasta la fecha.
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Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han hallado nuevas evidencias de los beneficios que aporta tocar un instrumento sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico de niños y adolescentes, a través de la revisión y metaanálisis más actualizados hasta la fecha. Su trabajo, titulado ‘Please don’t stop the music: A meta-analysis of the cognitive and academic benefits of instrumental musical training in childhood and adolescence’, ha sido publicado en la revista de alto impacto Educational Research Review, una de las más importantes del mundo en el ámbito de las Ciencias de la Educación.

Los investigadores han cuantificado la magnitud de los cambios cognitivos que aporta la práctica musical, revelando que tocar un instrumento puede beneficiar un amplio número de capacidades mentales, como la memoria y la atención. En términos de inteligencia, tocar un instrumento llegaría a aumentar el cociente intelectual de niños y adolescentes hasta 3 puntos. Y aunque la mayoría de personas no se inician en esta actividad en busca de una mejora cognitiva, “un beneficio así debería entenderse como un preciado regalo, que añade más valor a una actividad que ya tiene valor en sí misma”, destacan los autores.

El interés por identificar actividades que potencien las capacidades mentales ha crecido en los últimos años. En nuestras sociedades las personas pueden elegir entre una gran cantidad de opciones de ocio, y la comunidad científica está trabajando para determinar cuáles de ellas podrían tener beneficios en aspectos clave de nuestra cognición, como el rendimiento escolar, la atención o la memoria.

Los investigadores de la UGR Rafael Román Caballero y Juan Lupiáñez Castillo, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad McMaster (Canadá), han analizado cuantitativamente los resultados de todos los estudios disponibles en la temática, y aportan nuevas evidencias de que practicar música durante la infancia y la adolescencia tendría efectos positivos sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico.

Un debate habitual en este tipo de estudios es si las diferencias que se observan entre las personas que practican música y quienes son causa de implicarse en esta actividad. Por otro lado, las diferencias podrían ser el resultado de un sesgo de selección, es decir, que las personas con condiciones más favorables son las que acceden más a este hobby y la práctica musical no produciría ningún cambio cognitivo, las diferencias serían anteriores al inicio de la actividad. El metaanálisis sugiere la causalidad de este efecto, dado que todos los estudios incluidos siguieron un diseño longitudinal comparando a los grupos de participantes antes y después de aprender a tocar. El resultado se repite en el diseño estándar de oro para probar causalidad, los ensayos controlados aleatorizados.

Más impacto cuanto mayor sea el margen de mejora

El trabajo, además, ofrece otros resultados interesantes. En primer lugar, el efecto de la música parece ser mayor cuanto menor sea la edad de la persona cuando comienza a tocar el instrumento y cuanto menor sea su estado de desarrollo cognitivo en el momento inicial. Así, los cerebros más jóvenes y con mayor margen de mejora son los que podrían beneficiarse más. De hecho, el metaanálisis observó un mayor impacto de la práctica musical en los niños de ambientes más desfavorecidos.

También los autores encuentran que no todas las actividades musicales producen estas mejoras. Esto es algo que se ha observado con otras actividades con potencial cognitivo: “no todo vale”; es decir, no todas las versiones de esa actividad influyen de la misma manera. En el caso de la música, la evidencia con videojuegos musicales (como el famoso juego Guitar Hero) o simplemente con escuchar música o no hacerlo no parece ser tan clara.

“Parece que la capacidad estimuladora de aprender a leer partituras y lenguaje musical, sincronizar movimientos de manos y dedos, coordinarse con otras personas en la interpretación de una obra, y mucho más, son claves para este efecto”, apuntan los autores.
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Trabajo de referencia | Please don’t stop the music: A meta-analysis of the cognitive and academic benefits of instrumental musical training in childhood and adolescence. Rafael Román-Caballero, Miguel A. Vadillo, Laurel J. Trainor, Juan Lupiáñez. Educational Research Review. Volume 35, February 2022, 100436. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1747938X22000057
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ETIQUETAS • Sociedad • Infancia • Educación • Comunicación • Cerebro • Psicología • Música.....
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Todas las culturas alteran la voz de manera similar para comunicarse con los bebés

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Un estudio internacional con participación de Perú sugiere que la forma de dirigirse a los niños pequeños tiene una función que ha evolucionado en común.
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Al cantar y hablar con bebés pequeños, las personas alteran sus voces de una manera que es consistente en todas las culturas, según un estudio publicado en Nature Human Behavior. Los hallazgos sugieren que la forma en que los humanos hablan y cantan a los bebés puede tener una función que ha evolucionado en común.

La evidencia de muchas especies animales muestra que las vocalizaciones a menudo tienen una función clara, como llamadas de alarma que alertan a otros sobre depredadores cercanos. Investigaciones anteriores en humanos han demostrado que tanto las canciones de cuna como la forma en que los padres les hablan a los niños tienen un efecto calmante en los bebés. Esto sugiere que estas vocalizaciones también pueden tener una función común, pero la evidencia transcultural de esto es limitada.

Courtney Hilton, Cody Moser y sus colegas, junto con un equipo de 40 colaboradores internacionales, recopilaron 1.615 grabaciones de habla y canto humano de 21 sociedades en 6 continentes y aplicaron análisis computacionales para estudiar las características acústicas que diferencian los sonidos de las vocalizaciones dirigidas a adultos y niños. Entre los investigadores, está Silvia Ccari Cutipa, de la Universidad Nacional del Altiplano Puno, en Perú.

Los autores encontraron que las características acústicas diferían consistentemente entre las grabaciones dirigidas a bebés y adultos. Por ejemplo, las grabaciones dirigidas a bebés tenían timbres más puros, las canciones eran más tenues y el habla tenía un tono más alto. Reprodujeron las grabaciones a 51.065 personas de 187 países, que hablaban una variedad de idiomas, y descubrieron que los oyentes podían adivinar cuándo las vocalizaciones se dirigían a los bebés con mayor precisión que por casualidad.

Los resultados se suman a nuestra comprensión del habla y el canto humanos, y sugieren que alteramos nuestras vocalizaciones hacia los bebés de una manera que sea consistente en todas las culturas y ampliamente reconocible, y que puede tener una función común.
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ETIQUETAS • Sociedad • Psicología • Infancia • Comunicación.....
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A vueltas con el bilingüismo, ¿supone una protección frente al deterioro cognitivo?

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El BCBL lidera una investigación que busca demostrar si el conocimiento de varias lenguas mejora las funciones ejecutivas del cerebro y puede servir como protección ante el deterioro causado por la edad o las enfermedades neurodegenerativas. La principal novedad de este estudio es un enfoque centrado en múltiples variables, ya que los participantes contarán con distinto nivel formativo y se enfrentarán a tareas visuales y auditivas de diferente grado de dificultad.
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Las funciones ejecutivas del cerebro como la toma de decisiones, la memoria de trabajo o la planificación son vitales para el desarrollo de tareas básicas del día a día, pero empeoran de forma significativa con el paso de los años. Este fenómeno se agudiza en las personas que sufren enfermedades neurodegenerativas. Por eso, identificar los factores que pueden reducir el deterioro de las habilidades cognitivas resulta clave para el conocimiento científico y para la mejora de la calidad de vida de las personas.

El centro de investigación Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) lidera un estudio que busca demostrar si el bilingüismo supone una ventaja para el cerebro y puede servir como protección ante el impacto negativo causado por el envejecimiento o las enfermedades neurodegenerativas.

La principal novedad de esta investigación con respecto a otros estudios previos centrados en el bilingüismo es que parte de un enfoque centrado en el análisis de múltiples variables, es decir, los participantes se enfrentarán a tareas que revistan diferentes grados de dificultad y se someterán a estímulos procedentes tanto de fuentes sonoras como visuales.

Además, las personas que participen en el estudio también tendrán diferentes grados de formación académica y trayectorias profesionales diversas, que incluyan profesiones con diferentes grados de cualificación y dificultad técnica. De esta manera se busca tener en cuenta todas las variables que podrían modificar las funciones cognitivas para elevar la consistencia de los resultados.

“El estudio del bilingüismo en los últimos años ha mostrado dos tendencias aparentemente contradictorias. Por un lado, las investigaciones realizadas entre 2005 y 2015 concluían que el conocimiento de más de una lengua aportaba ventajas cognitivas, mientras que algunos de los estudios posteriores indican que no hay diferencias entre los cerebros bilingües y los monolingües. Nuestra hipótesis es que esas contradicciones pueden deberse a que no se han tenido en cuenta determinadas variables. Nuestra investigación busca esclarecer el escenario incluyendo al estudio factores como la dificultad de las tareas, la naturaleza del estímulo y la formación de los participantes”, precisa el responsable del estudio, Jesús Cespón.

De acuerdo con el experto, el hecho de que en algunas investigaciones no se aprecien diferencias entre monolingües y bilingües puede deberse a que las tareas cognitivas a las que son sometidos los participantes son demasiado sencillas o al hecho de que su nivel cultural sea muy elevado y este bagaje educativo pueda ejercer alguna compensación frente al deterioro cognitivo.

Cespón lo explica con una analogía: “Una persona que juega al fútbol tiene mejores condiciones físicas que una persona sedentaria, pero sus condiciones no tienen porque ser superiores a las de una persona que juega al baloncesto. Si a ambos se les somete a una prueba física probablemente la realicen sin problema. Eso no significa que jugar al fútbol no tenga beneficios sobre el organismo, sino que el fútbol no es la única vía para estar en forma. De la misma manera, si comparamos a personas monolingües con mucha formación con personas bilingües que no estén tan formadas podemos no detectar diferencias, pero eso no significa que el bilingüismo no aporte ventajas, sino que hay otros entrenamientos que también son útiles para el cerebro. Nuestro objetivo es incluir todas las variables para poder determinar si verdaderamente el bilingüismo supone una ventaja cognitiva”.

Con la ayuda de los impulsos eléctricos

Además de la variedad de pruebas y la diversidad en las características de los participantes, otro de los rasgos distintivos de la investigación del BCBL es que usará técnicas de registro de la actividad eléctrica cerebral a través de electroencefalograma (EEG).

“Este sistema proporciona información mucho más sensible que la obtenida a través del análisis de la conducta, gracias a que se trata de mediciones directas de la actividad eléctrica cerebral. El EEG nos hará posible detectar cambios o diferencias que no son apreciables mediante el análisis de las medidas conductuales”, razona el investigador.
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Sobre el BCBL | El Basque Center on Cognition, Brain and Language es un centro internacional de investigación interdisciplinar con sede en San Sebastián para el estudio de la cognición, el cerebro y el lenguaje. Está impulsado por el Gobierno vasco con el objetivo de fomentar la ciencia y la investigación en Euskadi. Además, cuenta entre sus socios con Ikerbasque, Innobasque, la Diputación de Gipuzkoa y la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).
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ETIQUETAS • Psicología • Neurología • Sociedad • Lenguaje • .....
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Los gestos rítmicos de los niños predicen el posterior desarrollo de sus habilidades orales

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Revela un estudio publicado el 21 de mayo en Child Development, llevado a cabo por Ingrid Vilà-Giménez y Pilar Prieto (ICREA), miembros del Grupo de Estudios de Prosodia, conjuntamente con investigadoras de las universidades estadounidenses de Chicago y Iowa.
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Un estudio publicado en Child Development muestra que la producción temprana de gestos rítmicos con las manos (es decir, gestos que normalmente se asocian con funciones de énfasis y que no representan el contenido semántico del discurso) por parte de niños durante los 14 a 58 meses de edad en las interacciones naturales con sus cuidadores predice que estos niños y niñas, más tarde en el desarrollo, hacia los 5 años de edad, obtengan mejores resultados en la medida de sus habilidades narrativas orales.

En cambio, en el estudio no se encontraron estos mismos efectos cuando los niños y niñas producían otros tipos de gestos, como los gestos icónicos (gestos que representan visualmente el contenido semántico del discurso, como mover las manos en forma de balón para expresar "balón") y los gestos de volteo de las manos (gestos realizados girando la muñeca de la mano, por ejemplo para expresar con incertidumbre "no lo sé", al tiempo que se levantan los hombros hacia arriba).

El estudio es fruto de una colaboración entre el Grupo de Estudios de Prosodia (GrEP) del Departamento de Traducción y Ciencias del Lenguaje de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Goldin-Meadow Lab de la Universidad de Chicago (Illinois, EE.UU.). Una investigación que han llevado a cabo Ingrid Vilà-Giménez (UPF y UdG) y Pilar Prieto (ICREA, UPF) con las investigadoras Natalie Dowling y Susan Goldin-Meadow (Universidad de Chicago, EE.UU.) y Ö. Ece Demir-Lira (Universidad de Iowa).

Se ha empleado una base de datos longitudinal sobre desarrollo del lenguaje

A través de una metodología longitudinal, el estudio analizó datos en diferentes puntos del desarrollo de los niños. Los datos analizados forman parte de una gran base de datos longitudinal sobre desarrollo del lenguaje de la Universidad de Chicago. Las investigadoras hicieron un análisis del habla y de la producción de tres tipos de gesto de 45 niños, desde los 14 hasta los 58 meses de edad, durante las interacciones con sus cuidadores durante la hora de comer, o bien mientras hacían sesiones de juego u otras actividades como la lectura de libros. Concretamente, se analizó el valor predictivo de los gestos rítmicos, en comparación con los gestos de volteo de las manos y los gestos icónicos. A los 5 años de edad, los mismos niños y niñas participaron en una tarea narrativa en la que tenían que contar una historia sobre unos dibujos animados sin sonido.

Los resultados demostraron que los gestos rítmicos que producen los niños y niñas desde los 14 hasta los 58 meses de edad tienen un papel muy importante en el desarrollo narrativo en etapas posteriores, ya que pueden predecir mejoras en las habilidades orales de los niños al cabo de unos años. Aunque los resultados del estudio no den evidencias empíricas sobre si producir este tipo de gesto rítmico simplemente refleja que el niño/a tiene la habilidad de estructurar el discurso o bien marcar de forma multimodal elementos del discurso que se asocian con una prominencia del habla (es decir, para marcar énfasis), las investigadoras argumentan que este tipo de gesto tiene un papel pragmático muy relevante en el discurso temprano de los niños.

Cabe destacar que estas funciones pragmáticas de los gestos rítmicos tienen que ver con la función de estructurar el discurso narrativo. Por lo tanto, tal como sugieren los resultados del estudio, las autoras resaltan que se puede afirmar que las funciones pragmáticas que tienen los gestos rítmicos en los discursos narrativos iniciales que hacen los niños y niñas pueden ser muy importantes para el desarrollo de su discurso inicial, así como para el desarrollo de sus habilidades narrativas orales en edades posteriores.

Este estudio contribuye de manera relevante a consolidar la evidencia empírica previa que ya han publicado algunas de las mismas investigadoras sobre los beneficios que tiene una intervención corta en la mejora de las habilidades orales de niños y niñas de 5 y 6 años de edad, en la que se les pide que observen o produzcan estos gestos rítmicos (Vilà-Giménez et al., 2019; Vilà-Giménez y Prieto, 2020; véase también Vilà-Giménez y Prieto, 2021). Del mismo modo, otros estudios complementarios también han demostrado el impacto positivo de estos gestos en otras habilidades lingüísticas más complejas de los niños y niñas, como la comprensión de narraciones (Llanes-Coromina et al., 2018).
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Trabajo de referencia | Ingrid Vilà-Giménez, Natalie Dowling, Ö. Ece Demir-Lira, Pilar Prieto, Susan Goldin-Meadow (2021), “The predictive value of non-referential beat gestures: Early use in parent-child interactions predicts narrative abilities at 5 years of age”, Child Development, 21 de mayo, https://doi.org/10.1111/cdev.13583
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ETIQUETAS • Sociedad • Infancia • Educación • Comunicación • Neurología • Lenguaje.....
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Los bebés de siete meses ya tienen sentido de la simetría

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En un estudio colaborativo realizado en el grupo Gogo Elebiduna de la UPV/EHU, han examinado los patrones de mirada espontánea de los bebés de 7 meses ante secuencias de tipo mosaico con una estructura simétrica y asimétrica. Los resultados muestran que estos bebés rápidamente detectan si un mosaico tiene una estructura simétrica, lo que sugiere una capacidad robusta y automática para extraer estructura de imágenes complejas.
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Los bebés de 7 meses tienen una capacidad robusta y automática de detectar estructuras simétricas
Foto: Irene de la Cruz-Pavía. UPV/EHU
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El grupo de investigación Gogo Elebiduna de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) es un grupo pionero en el ámbito de la psicolingüística, que realiza investigaciones de diversas características para obtener conocimiento de cómo se adquiere, representa y organiza la facultad del lenguaje en el cerebro de los hablantes, y cuáles son las características universales de la representación y procesamiento del lenguaje.

La investigadora Ikerbasque del grupo Irene de la Cruz-Pavía ha realizado un estudio recientemente publicado en la revista PLOS ONE, en colaboración con la investigadora de la Universidad de Padua Judit Gervain, en el que han investigado la capacidad de los bebés de 7 meses para percibir la simetría estructural en patrones visuales abstractos de tipo mosaico. Esta investigación se llevó acabo en la Universidad de París. “Hemos examinado los patrones de mirada espontánea de casi 100 bebés ante secuencias de tipo mosaico con estructuras simétricas y asimétricas”, explican las investigadoras.

Estos mosaicos estaban compuestos por baldosas cuadradas de dos categorías (A y B) que diferían en su paleta de color y su forma interna. Estas baldosas se ordenaban creando mosaicos con estructuras simétricas (p. ej. ABA, ABABA) o asimétricas (p. ej. AAB, AABBA). En el estudio han constatado que los bebés “discriminaron los mosaicos estructuralmente simétricos de los asimétricos, y que la longitud de la secuencia (3 o 5 baldosas) o el nivel de simetría no modulaban significativamente su comportamiento”. Estos resultados sugieren que los bebés rápidamente detectan la simetría estructural en patrones visuales complejos: “Los bebés de 7 meses tienen una capacidad robusta y automática de detectar que una estructura es simétrica. Esta habilidad coincide con las encontradas en estudios que hemos realizado con otros estímulos tales como la lengua de signos, o el habla, demostrando que los bebés son simplemente muy buenos en detectar estructuras y regularidades”, afirma la investigadora del Departamento de Lingüística y Estudios Vascos de la UPV/EHU.

La habilidad de los bebés para extraer estructura y reglas de distintos medios

“La gramática de una lengua es el conjunto de estructuras y reglas de una lengua. Quiero entender hasta qué punto las habilidades de los bebés para extraer estructuras, y detectar regularidades y aprender reglas, son específicas del lenguaje o si en cambio se encuentran en otras áreas —señala la investigadora Ikerbasque—. Hemos hecho este estudio con información que es visual pero que no es lenguaje. Con estos mosaicos, hemos podido ver la habilidad que tienen los bebés para extraer estructura de distintos medios”.

Las investigadoras destacan que este estudio les permite entender mejor “cuáles son las habilidades fundamentales de esos bebés, que les van a permitir empezar primero con ciertas partes más accesibles de la gramática e ir poco a poco construyendo hasta tener una cosa tan compleja como es la gramática de una lengua. Lo que nosotros queremos entender es cuáles son las habilidades fundamentales que tienen los bebés para detectar estructura”.

“Tenemos muchas más preguntas que responder —concluyen—. En este estudio hemos podido determinar que los bebés son capaces de detectar estructuras espontáneamente y rápidamente. Ahora queremos entender cuándo empieza esta habilidad, y entender hasta qué grado de detalle analizan esa estructura y qué aspectos de los mosaicos les permiten detecta su estructura (la forma, el color, ambos...)”.
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Trabajo de referencia | Irene de la Cruz-Pavía, Gesche Westphal-Fitch, W. Tecumseh Fitch, Judit Gervain Seven-month-old infants detect symmetrical structures in multi-featured abstract visual patterns PLOS ONE DOI: 10.1371/journal.pone.0266938
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ETIQUETAS • Investigación • Neurología • Cerebro • Infancia.....
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¿Cómo y cuando se dan cuenta los niños del poder y las jerarquías sociales?

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Es el tema de un trabajo publicado en PLOS ONE, a cargo de Jesús Bas y Nuria Sebastián, miembros del Centro Cerebro y Cognición, el cual concluye que los niños antes de los dos años son capaces de inferir el estatus social de las personas que los rodean.
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El ser humano, como la mayoría de animales sociales, tiende a organizarse jerárquicamente. En cualquier grupo o relación social siempre hay individuos que, por diferentes razones, influyen de manera significativa en las conductas de los demás. A estos individuos se les atribuye el estatus más alto dentro del grupo social al que pertenecen. Como ejemplos cotidianos de relaciones jerárquicas encontramos los progenitores y los menores, el profesorado y el alumnado, los jefes y los trabajadores, etc.

Dada la omnipresencia de este tipo de organización social, en los últimos años se ha comenzado a estudiar cómo y cuando los niños empiezan a reconocer qué personas tienen más o menos estatus social. Específicamente, se ha estudiado la relación entre el estatus social y la "capacidad de controlar recursos limitados". Este ha sido el punto de partida de un estudio publicado el 10 de febrero en la revista PLOS ONE a cargo de Jesús Bas y Núria Sebastián-Gallés, miembros del grupo de investigación Adquisición del Habla y Percepción (SAP) del Centro Cerebro y Cognición (CBC), centro adscrito al Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

Estudiar las relaciones de poder más allá de la fuerza física

"Aquellos individuos que controlan los recursos suelen ser los mismos que tienen una posición más alta dentro del grupo y viceversa. Diferentes investigaciones han demostrado que antes de los 15 meses (Mascaro & Csibra, 2012) los niños entienden que aquellas personas que controlan algún recurso , suelen controlar otros", explica Jesús Bas, primer autor del estudio. La mayor parte de estas investigaciones se han basado principalmente en el control de recursos mediante la fuerza física. "Es por eso que el Laboratorio de Investigación en Infancia (LRI) de la UPF decidimos estudiar si los niños también son capaces de identificar los individuos con un estatus social más alto cuando la fuerza física de las personas no entra en juego".

"Para ello, diseñamos un estudio donde niños de 15 y 18 meses observaban de manera repetida como dos personas querían coger un peluche al mismo tiempo. Una de ellas (siempre la misma) se lo quedaba, mostrando así su "poder socia ". A diferencia de otros estudios, no se imponía la fuerza sino que parecía que una de las personas cedía el peluche a la otra, mostrándole así su respeto", comentan los autores del artículo.

Después el escenario se cambiaba, y las dos personas querían sentarse en una misma silla. En este momento a los niños se les presentó dos finales diferentes: que la persona que se había quedado el peluche era la que también se sentaba en la silla, o que la persona que había cedido el peluche era la que se sentaba en la silla. Estudiando las reacciones de los niños encontramos que sólo los más grandes (de 18 meses) se sorprendían cuando la persona que había cedido el peluche se sentaba en la silla. Es decir, los niños de 18 meses, pero no los de 15 meses, esperaban que la misma persona que "controlaba los peluches" fuera la persona que "controlara la silla".

Este estudio muestra que antes de los dos años los niños son capaces de inferir el estatus social sin la necesidad de presenciar como uno de los individuos se impone sobre el otro. Además, los investigadores encontraron diferencias respecto a los estudios anteriores. El hecho de que los niños más pequeños (de 15 meses) no se sorprendieran de nuestro estudio sugiere que representar el estatus social es más complejo cuando éste no se asocia a la fuerza física. Estos resultados evidencian que los niños son capaces de comprender relaciones sociales complejas, más allá de aquellas establecidas mediante mecanismos tan primarios como la fuerza física.
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Trabajo de referencia | Jesus Bas, Nuria Sebastian-Galles (2021), "Infants' representation of social hierarchies in absence of physical dominance", PLOS ONE, 10 de febrero. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0245450
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ETIQUETAS • Psicología, Sociedad, Infancia
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El BCBL mapea la ruta de la lectura desde la infancia hasta la adolescencia

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El centro donostiarra trabaja en el proyecto Dysthal, un estudio pionero enfocado en examinar los mecanismos cerebrales durante el proceso de lectura en menores. Tras una primera fase centrada en la observación de estrategias de lectura, el BCBL pide la colaboración de alrededor de 450 niños y niñas de entre 9 y 16 años, cuyo idioma principal sea euskera.
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La lectura es un hito reciente en la historia de la evolución humana. Lleva con nosotros desde hace alrededor de 5.000 años y, junto a la escritura, requiere de un intenso proceso de aprendizaje. Sin embargo, esos procesos llevados a cabo entre la infancia y la adolescencia todavía presentan muchas incógnitas.

Entender cómo el cerebro y regiones muy distintas del mismo son capaces de interactuar y ser entrenadas en un corto espacio de tiempo para poder juntar letras y sonidos hasta formar palabras y observar cómo se va desarrollando esta capacidad hasta llegar a la edad adulta es todo un desafío, ya que el cerebro no tiene la habilidad innata de leer.

Con el fin de conocer los mecanismos de la lectura y su desarrollo desde la infancia a la adolescencia, en septiembre de 2019 el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián puso en marcha Dysthal, un proyecto pionero en el que hasta la fecha han participado más de 900 niños y niñas bilingües de entre 9 y 16 años (de 4º de primaria a 4º de la ESO) de Donostialdea.

Como explica Abraham Sánchez, investigador en el BCBL especializado en Neuropsicología y Neurociencia Cognitiva, “en la primera fase se ha podido observar cómo leen y qué estrategias de lectura siguen los niños y niñas. Estos resultados, nos han permitido hacer una clasificación de los tipos de lectura y de lectores, y han servido para que tanto los padres como los propios niños tengan un mejor conocimiento de su nivel de lectura”.

La parte fundamental de la investigación arrancará en los próximos meses y consistirá en que los niños realicen una serie de juegos delante de un ordenador y también en la resonancia magnética, una técnica que como apunta Sánchez “no es invasiva, ni entraña ningún tipo de riesgo para la salud”.

A través de esta tecnología investigaremos cómo los circuitos cerebrales sustentan la lectura y sus cambios a lo largo del desarrollo, y también de qué manera las dificultades en la lectura, como por ejemplo la dislexia, podrían ser consecuencia de fallos en los circuitos cerebrales.

Enfoque integral para generar adaptaciones tempranas

Los investigadores del centro donostiarra se centrarán, por una parte, en la observación de la estructura del cerebro de los niños dentro de la resonancia magnética para ver de qué manera se relacionan las medidas de la estructura cerebral con las estrategias de lectura. En otra de las sesiones, los participantes realizarán tareas de lectura dentro de la resonancia magnética, lo que como indican los investigadores de BCBL, “permitirá ver qué regiones cerebrales, tanto corticales como subcorticales, tienen un mayor patrón de activación ante uno u otro proceso o ante una determinada tarea”.

Todo ello con el objetivo de generar modelos que hagan posible caracterizar las diversas estrategias de lectura: desde la lectura típica o más común, hasta la atípica, que es más infrecuente e incluye dificultades como la dislexia, así como distintos tipos de estrategias lectoras, para finalmente, poder identificar patrones que puedan establecer de forma temprana el tipo de lector que uno es y ser capaces así de generar adaptaciones tempranas si fuera necesario.

De esta manera, los resultados obtenidos en las pruebas comportamentales y de resonancia magnética y su posterior análisis proporcionarán una comprensión mucho más profunda de los mecanismos neurobiológicos en los que se sustenta la lectura, así como un enfoque integral multinivel para predecir los tipos específicos de capacidad y discapacidad lectora.

En concreto, los nuevos hallazgos provenientes de esta investigación pueden contribuir al diseño de programas de diagnóstico e intervención. En este sentido, el descubrimiento de biomarcadores tempranos es crucial, ya que el diagnóstico temprano permite una intervención temprana con un mejor pronóstico y evita que los niños y las familias sufran. El proyecto abrirá también nuevas vías para investigar otros trastornos relacionados con el desarrollo, como el trastorno específico del lenguaje.

“Se trata de una de las investigaciones de neuroimagen más completas hasta la fecha, ya que aborda todas sus facetas relevantes desde perspectivas tanto neurobiológicas como cognitivas y utilizando las últimas tecnologías en adquisición y análisis de datos de resonancia magnética”, concluye el experto.

El proyecto Dysthal, que se prolongará al menos durante dos años, cuenta con la financiación de La Caixa, que ha destinado medio millón de euros para su desarrollo. Para más información sobre el estudio, se puede consultar este vídeo.
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