Mostrando las entradas para la consulta infancia ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

España, a la cola de los países de la Unión Europea con más desigualdad infantil en términos de ingreso y satisfacción vital


El informe de UNICEF Comité Español 'Equidad para los niños. El caso de España' revela grandes inequidades entre la población infantil en España.
.
.

España se encuentra a la cola de los países más desarrollados (puesto 22 de 41) en desigualdad general de la infancia, según el informe Equidad para los niños. El caso de España, presentado por UNICEF Comité Español.

En materia económica (ingresos) nuestro país ocupa el sexto peor puesto, y baja al cuarto si el ranking se limita a los países de la Unión Europea, tan solo por delante de Rumanía, Bulgaria y Grecia.

El 36% de los menores españoles vive en riesgo de pobreza o exclusión social, pero pese a estos elevados niveles de pobreza infantil, España es el país de la Unión Europea que menos porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB) dedica a las prestaciones monetarias para familias e infancia: un 0,5%, menos de un tercio de la media europea. Se encuentra además entre los países que menos gasto en protección social dedica a los niños y sus familias, con el 1,4% del PIB, frente al 2,3% de media de la UE o el 3,7% de Dinamarca, el 3% de Irlanda o el 2,5% de Francia.

Con este informe UNICEF Comité Español quiere poner de relieve una preocupante realidad: una creciente proporción de la población está quedando al margen del bienestar, la seguridad y las oportunidades que disfruta el resto de la sociedad. En esta situación los niños y jóvenes constituyen uno de los colectivos más perjudicados, ya que la crisis económica ha impactado especialmente en los niños y niñas.

La brecha creciente de desigualdad supone una gran preocupación en todo el mundo, ya que impone una desventaja en el presente para los niños de familias con menos recursos en aspectos como la educación, la salud y la vivienda; y condiciona su futuro, porque cuanta más desigualdad sufren los niños, más pobres e infelices son.

“No hay ninguna posibilidad de cumplir los derechos de los niños si no hay un esfuerzo decidido de los gobiernos para reducir la brecha que separa a unos niños de otros”, afirma Carmelo Angulo, presidente de UNICEF Comité Español. “Hacer frente a las desigualdades sociales que afectan a la infancia debe ser una pieza clave en todas las políticas relacionadas con los niños y su bienestar económico, social y emocional”.

La desigualdad infantil en España en las áreas de salud (puesto 10 de 35) y educación (puesto 12 de 37) arroja datos más optimistas, ya que nos sitúa en la media del resto de países y se mantiene estable respecto a años anteriores. Sin embargo, en términos de satisfacción vital de los niños la desigualdad ha crecido en los últimos años, y ha afectado especialmente a dos colectivos: a las niñas y al colectivo infantil de migrantes.

El informe pone de manifiesto las medidas positivas que se han llevado a cabo, como la aprobación del II Plan Estratégico de Infancia y Adolescencia 2013 -2016, el Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social o la puesta en marcha del Fondo Extraordinario para la Pobreza Infantil y del Plan Integral de Apoyo a la Familia. No obstante, y dada la magnitud de este problema, los 48 millones de euros con los que está dotado el Fondo contra la Pobreza Infantil resultan muy escasos. UNICEF Comité Español estima que la inversión en políticas de infancia del conjunto de las administraciones públicas por niño disminuyó en más de 6.300 millones de euros entre 2010 y 2013.

“La capacidad del estado español para reducir la pobreza y la desigualdad en la infancia ha sido bastante limitada hasta la fecha”, asegura Maite Pacheco, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de UNICEF Comité Español. “Ha habido poca inversión en protección social, y la poca que ha habido no ha dado resultados suficientes”.

UNICEF también valora muy positivamente el paso dado para que existan Comisiones de Infancia tanto en el Congreso como en el Senado. El informe se ha presentado en el Congreso de los Diputados con el propósito de solicitar a los representantes políticos que dichas comisiones, una vez constituidas, den prioridad a la equidad.

UNICEF refuerza la urgencia de alcanzar un Pacto de Estado por la Infancia que tenga en cuenta las siguientes propuestas recogidas en el informe:

. Prestación por hijo de 1.200 euros anuales, empezando por los hogares con menos ingresos.
. Becas escolares, apoyo educativo y educación de 0 a 3 años accesible para todos y gratuita para los hogares con menos recursos.
. Garantizar de forma universal el acceso a la salud y a los medicamentos.
. Tomar el bienestar subjetivo infantil en serio: realizar un barómetro de infancia.
. Mejorar los indicadores y el seguimiento público de la desigualdad, en especial la de la infancia.

UNICEF Comité Español ha presentado Equidad para los niños. El caso de España, en el marco del lanzamiento mundial del informe sobre el bienestar de los niños en los países desarrollados que publica cada año la oficina de investigaciones de UNICEF Innocenti. En esta edición, la número 13, se aborda la desigualdad en el bienestar de los niños de 41 países, en base a cuatro variables: ingreso, educación, salud y satisfacción vital.
.
.
.
.
.

87 millones de niños menores de 7 años solo han vivido en zonas en conflicto


Según datos de UNICEF, en todo el mundo 1 de cada 11 niños menores de 7 años ha vivido en una situación de conflicto durante la época de su vida más importante para el desarrollo de su cerebro.
.
.

Más de 86,7 millones de niños menores de siete años han pasado toda su vida en una zona asediada por un conflicto, un factor que representa un riesgo para el desarrollo de su cerebro, según ha afirmado UNICEF.

Durante los siete primeros años de su vida, el cerebro del niño tiene la posibilidad de activar 1.000 células cerebrales por segundo. Cada una de estas células, llamadas neuronas, tiene la facultad de conectarse miles de veces por segundo con otras 10.000 neuronas. Las conexiones del cerebro son elementos básicos para el futuro del niño, ya que definen cómo será su salud, su bienestar emocional y su capacidad de aprendizaje.

Los niños que habitan en zonas de conflicto están a menudo expuestos a traumas extremos que les ponen en riesgo de vivir en un estado de estrés tóxico. Esto inhibe la conexión de las células del cerebro y tiene importantes consecuencias en su desarrollo cognitivo, social y físico durante el resto de su vida.

“Además de las amenazas físicas inmediatas que afrontan los niños durante estas crisis, corren también el riesgo de sufrir profundas cicatrices emocionales”, ha declarado la responsable de UNICEF para el desarrollo en la primera infancia, Pia Britto.

Según datos de UNICEF, en todo el mundo 1 de cada 11 niños menores de 7 años ha vivido en una situación de conflicto durante la época de su vida más importante para el desarrollo de su cerebro.

“Los conflictos privan a los niños de su seguridad, de su familia y de sus amigos, del juego y de la rutina. Estos son los elementos que durante la infancia ofrecen a los niños las mejores oportunidades posibles para tener un desarrollo pleno y un aprendizaje eficaz, lo cual les permitirá contribuir a sus economías y sociedades y crear comunidades sólidas y seguras cuando sean adultos”, dijo Pia Britto.

“Esta es la razón por la cual debemos invertir aún más para proporcionar a los niños y a los cuidadores suministros y servicios esenciales, como materiales pedagógicos, apoyo psicosocial y espacios amigos de la infancia. Todo ello puede contribuir a recuperar, en medio del conflicto, el sentimiento de ser un niño”.

Un niño nace con 253 millones de neuronas activas, pero para que el cerebro alcance su plena capacidad de funcionamiento en la edad adulta, con alrededor de 1.000 millones de neuronas capaces de conectarse entre ellas mismas, es muy importante el desarrollo en la primera infancia. Esto incluye la lactancia materna y la nutrición temprana, la estimulación precoz por parte de los cuidadores, las oportunidades de aprendizaje desde edades tempranas y la posibilidad de crecer y de jugar en un entorno seguro y sano.

Como parte de sus intervenciones en situaciones de emergencia humanitaria y crisis prolongadas, UNICEF trata de mantener a los niños en entornos amigos de la infancia, proporcionándoles kits de emergencia con materiales pedagógicos y recreativos. Solamente el año pasado, los kits de emergencia dieron apoyo a más de 800.000 niños que se encontraban en situaciones de emergencia.
.
.
ENLACES
.
.
FUENTE | UNICEF
.

El BCBL mapea la ruta de la lectura desde la infancia hasta la adolescencia

.
El centro donostiarra trabaja en el proyecto Dysthal, un estudio pionero enfocado en examinar los mecanismos cerebrales durante el proceso de lectura en menores. Tras una primera fase centrada en la observación de estrategias de lectura, el BCBL pide la colaboración de alrededor de 450 niños y niñas de entre 9 y 16 años, cuyo idioma principal sea euskera.
.
.
.
La lectura es un hito reciente en la historia de la evolución humana. Lleva con nosotros desde hace alrededor de 5.000 años y, junto a la escritura, requiere de un intenso proceso de aprendizaje. Sin embargo, esos procesos llevados a cabo entre la infancia y la adolescencia todavía presentan muchas incógnitas.

Entender cómo el cerebro y regiones muy distintas del mismo son capaces de interactuar y ser entrenadas en un corto espacio de tiempo para poder juntar letras y sonidos hasta formar palabras y observar cómo se va desarrollando esta capacidad hasta llegar a la edad adulta es todo un desafío, ya que el cerebro no tiene la habilidad innata de leer.

Con el fin de conocer los mecanismos de la lectura y su desarrollo desde la infancia a la adolescencia, en septiembre de 2019 el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián puso en marcha Dysthal, un proyecto pionero en el que hasta la fecha han participado más de 900 niños y niñas bilingües de entre 9 y 16 años (de 4º de primaria a 4º de la ESO) de Donostialdea.

Como explica Abraham Sánchez, investigador en el BCBL especializado en Neuropsicología y Neurociencia Cognitiva, “en la primera fase se ha podido observar cómo leen y qué estrategias de lectura siguen los niños y niñas. Estos resultados, nos han permitido hacer una clasificación de los tipos de lectura y de lectores, y han servido para que tanto los padres como los propios niños tengan un mejor conocimiento de su nivel de lectura”.

La parte fundamental de la investigación arrancará en los próximos meses y consistirá en que los niños realicen una serie de juegos delante de un ordenador y también en la resonancia magnética, una técnica que como apunta Sánchez “no es invasiva, ni entraña ningún tipo de riesgo para la salud”.

A través de esta tecnología investigaremos cómo los circuitos cerebrales sustentan la lectura y sus cambios a lo largo del desarrollo, y también de qué manera las dificultades en la lectura, como por ejemplo la dislexia, podrían ser consecuencia de fallos en los circuitos cerebrales.

Enfoque integral para generar adaptaciones tempranas

Los investigadores del centro donostiarra se centrarán, por una parte, en la observación de la estructura del cerebro de los niños dentro de la resonancia magnética para ver de qué manera se relacionan las medidas de la estructura cerebral con las estrategias de lectura. En otra de las sesiones, los participantes realizarán tareas de lectura dentro de la resonancia magnética, lo que como indican los investigadores de BCBL, “permitirá ver qué regiones cerebrales, tanto corticales como subcorticales, tienen un mayor patrón de activación ante uno u otro proceso o ante una determinada tarea”.

Todo ello con el objetivo de generar modelos que hagan posible caracterizar las diversas estrategias de lectura: desde la lectura típica o más común, hasta la atípica, que es más infrecuente e incluye dificultades como la dislexia, así como distintos tipos de estrategias lectoras, para finalmente, poder identificar patrones que puedan establecer de forma temprana el tipo de lector que uno es y ser capaces así de generar adaptaciones tempranas si fuera necesario.

De esta manera, los resultados obtenidos en las pruebas comportamentales y de resonancia magnética y su posterior análisis proporcionarán una comprensión mucho más profunda de los mecanismos neurobiológicos en los que se sustenta la lectura, así como un enfoque integral multinivel para predecir los tipos específicos de capacidad y discapacidad lectora.

En concreto, los nuevos hallazgos provenientes de esta investigación pueden contribuir al diseño de programas de diagnóstico e intervención. En este sentido, el descubrimiento de biomarcadores tempranos es crucial, ya que el diagnóstico temprano permite una intervención temprana con un mejor pronóstico y evita que los niños y las familias sufran. El proyecto abrirá también nuevas vías para investigar otros trastornos relacionados con el desarrollo, como el trastorno específico del lenguaje.

“Se trata de una de las investigaciones de neuroimagen más completas hasta la fecha, ya que aborda todas sus facetas relevantes desde perspectivas tanto neurobiológicas como cognitivas y utilizando las últimas tecnologías en adquisición y análisis de datos de resonancia magnética”, concluye el experto.

El proyecto Dysthal, que se prolongará al menos durante dos años, cuenta con la financiación de La Caixa, que ha destinado medio millón de euros para su desarrollo. Para más información sobre el estudio, se puede consultar este vídeo.
.
.
.
.

El 33% de los casos nuevos de asma infantil en Europa son atribuibles a la contaminación atmosférica


Un estudio realizado en 18 países europeos sugiere que las recomendaciones actuales de la OMS relativas a los niveles de NO2 no protegen suficientemente a niños y niñas.
.
Image by Ant Rozetsky on Unsplash
.
.
Hasta un 11% de los casos nuevos de asma infantil podrían ser prevenidos cada año si los países europeos cumplieran con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) relativos a los niveles de partículas contaminantes PM2,5. Si la reducción de la contaminación atmosférica por PM2,5 se ampliase hasta alcanzar los niveles más bajos registrados en la literatura científica, el porcentaje de casos nuevos prevenibles por año ascendería al 33%. Estas son las conclusiones de un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por ”la Caixa”, y publicado en European Respiratory Journal.

El asma es la enfermedad crónica más común en la infancia. Existe evidencia emergente que sugiere que la exposición a la contaminación atmosférica podría incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad respiratoria durante la infancia. Este estudio ha estimado la carga de asma infantil en 18 países europeos y con más de 63,4 millones de niños y niñas y ha llegado a la conclusión de que un número elevado de casos son atribuibles a la exposición a la contaminación atmosférica. El porcentaje de casos nuevos anuales atribuible a la contaminación atmosférica varía en función de cada uno de los tres contaminantes estudiados: 33% en el caso de las partículas PM2,5, 23% para NO2 y 15% para carbono negro (BC).

La investigación partió de datos del censo de población de 18 países europeos y obtuvo las tasas de incidencia de asma en niños y niñas de la base de datos del estudio de la Carga de Enfermedad Global (Global Burden of Disease). La exposición a los diferentes contaminantes se calculó utilizando un modelo estadístico europeo armonizado (regresión de uso del suelo o LUR) basado en múltiples medidas reales realizadas en el continente. Para estimar la carga de enfermedad del asma infantil, el equipo científico planteó dos escenarios diferentes: el primero se basaba en los niveles máximos de contaminación atmosférica contemplados en las recomendaciones de la OMS. El segundo tomaba como referencia los niveles más bajos de contaminación del aire detectados en una revisión de 41 estudios científicos anteriores.

El análisis del primer escenario sugirió que 66.600 casos de asma infantil (el 11% del total de casos incidentes) podrían ser prevenidos cada año si los 18 países estudiados cumplieran con las recomendaciones de la OMS sobre los niveles de partículas PM2,5. Así mismo, las estimaciones indican que cumplir con los niveles recomendados de NO2 permitiría prevenir 2.400 casos de asma infantil al año (el 0,4% del total de casos incidentes).

“El análisis mostró que, si bien cumplir con las recomendaciones de la OMS para PM2,5 implicaría una reducción significativa de casos de asma infantil por año, ese no es el caso con NO2, donde solo un 0,4% de los casos podrían ser prevenidos. En consecuencia, nuestras estimaciones indican que las recomendaciones actuales de la OMS sobre los niveles máximos de NO2 parecen proporcionar mucha menos protección que las de PM2,5. Proponemos que estos valores sean revisados a la baja para hacerlos más apropiados para la protección de la salud de niñas y niños”, sostiene David Rojas-Rueda, uno de los científicos que lideró el estudio en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

En lo que se refiere a los resultados del segundo de los escenarios, si los 18 países fuesen capaces de reducir las concentraciones de PM2,5 hasta los niveles más bajos registrados en estudios anteriores, cada año se podría prevenir más de 190.000 casos (o el 33% de los casos incidentes). El número de casos que podrían ser evitados cada año si se alcanzasen los niveles más bajos de NO2 y carbono negro sería de 135.000 (o el 23%) y de 89.000 (o el 15% de los casos incidentes), respectivamente.

En general, estas estimaciones se encuentran en la misma línea que las de dos estudios anteriores llevados a cabo en el Reino Unido, los cuales concluyeron que el 22% de los casos incidentes de asma infantil se podrían atribuir a la contaminación atmosférica. Otro estudio estimó que cada año 4 millones de nuevos casos de asma pediátrico podrían ser atribuibles a la contaminación atmosférica por NO2 en todo el mundo y que el 64% de ellos se producen en centros urbanos.

Haneen Khreis, primera autora del estudio e investigadora asociada al Centro para el Avance de la Investigación en Emisiones del Transporte, Energía y Salud del Isntituto A&M del Transporte de Texas, considera que este nuevo análisis es “una llamada a la acción urgente”. “Solo en los dos últimos años, han surgido diversos análisis sobre contaminación atmosférica y la aparición del asma infantil, lo cual refuerza la hipótesis de diversos grupos de investigación que sostienen que la contaminación atmosférica contribuye de manera sustancial a la carga de enfermedad del asma pediátrico. En gran medida, estos impactos en la salud se pueden prevenir y existen numerosas intervenciones que pueden reducir los niveles ambientales de contaminación del aire y la exposición de niños y niñas. Podemos y debemos hacer alguna cosa al respecto”, añade Khreis.

Los 18 países cubiertos en el estudio son Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.
.
Referencia bibliográfica | Haneen Khreis, Marta Cirach, Natalie Mueller, Kees de Hoogh, Gerard Hoek, Mark J Nieuwenhuijsen and David Rojas-Rueda. Outdoor Air Pollution and the Burden of Childhood Asthma across Europe. Eur Respir J 2019; in press https://doi.org/10.1183/13993003.02194-2018
.
.
• ETIQUETAS • Sociedad • Contaminación • Medio Ambiente • Salud •
.
.
.
.
.
.

Todas las culturas alteran la voz de manera similar para comunicarse con los bebés

.
Un estudio internacional con participación de Perú sugiere que la forma de dirigirse a los niños pequeños tiene una función que ha evolucionado en común.
.
Image by Jupi Lu from Pixabay
.
.
Al cantar y hablar con bebés pequeños, las personas alteran sus voces de una manera que es consistente en todas las culturas, según un estudio publicado en Nature Human Behavior. Los hallazgos sugieren que la forma en que los humanos hablan y cantan a los bebés puede tener una función que ha evolucionado en común.

La evidencia de muchas especies animales muestra que las vocalizaciones a menudo tienen una función clara, como llamadas de alarma que alertan a otros sobre depredadores cercanos. Investigaciones anteriores en humanos han demostrado que tanto las canciones de cuna como la forma en que los padres les hablan a los niños tienen un efecto calmante en los bebés. Esto sugiere que estas vocalizaciones también pueden tener una función común, pero la evidencia transcultural de esto es limitada.

Courtney Hilton, Cody Moser y sus colegas, junto con un equipo de 40 colaboradores internacionales, recopilaron 1.615 grabaciones de habla y canto humano de 21 sociedades en 6 continentes y aplicaron análisis computacionales para estudiar las características acústicas que diferencian los sonidos de las vocalizaciones dirigidas a adultos y niños. Entre los investigadores, está Silvia Ccari Cutipa, de la Universidad Nacional del Altiplano Puno, en Perú.

Los autores encontraron que las características acústicas diferían consistentemente entre las grabaciones dirigidas a bebés y adultos. Por ejemplo, las grabaciones dirigidas a bebés tenían timbres más puros, las canciones eran más tenues y el habla tenía un tono más alto. Reprodujeron las grabaciones a 51.065 personas de 187 países, que hablaban una variedad de idiomas, y descubrieron que los oyentes podían adivinar cuándo las vocalizaciones se dirigían a los bebés con mayor precisión que por casualidad.

Los resultados se suman a nuestra comprensión del habla y el canto humanos, y sugieren que alteramos nuestras vocalizaciones hacia los bebés de una manera que sea consistente en todas las culturas y ampliamente reconocible, y que puede tener una función común.
.
.
ETIQUETAS • Sociedad • Psicología • Infancia • Comunicación.....
.
.

La creación de nuevas neuronas provoca la pérdida de antiguos recuerdos


21.05.2014 | Un equipo internacional de investigadores ha estudiado por qué es tan difícil rememorar algunos momentos del pasado, sobre todo de la infancia. Los resultados de este trabajo, realizado en roedores y publicado esta semana en Science, sugieren que la neurogénesis –la generación de nuevas neuronas– es la responsable del olvido de ciertos recuerdos en varias especies, incluido el ser humano
.
.
Para crear nuevos recuerdos, las neuronas se encuentran en un proceso de formación constante en el hipocampo del cerebro. Este hecho ha llevado a un grupo de científicos del Hospital para Niños Enfermos de Toronto (Canadá) y del Instituto Integral Ciencias Médicas de Toyoake (Japón) a preguntarse si la integración de nuevas neuronas también puede desestabilizar viejos recuerdos.

“Sabemos que existe una limpieza de memoria ya que, mientras nos acordamos muy bien de lo que hemos hecho en el último par de horas, es muy difícil recordar con el mismo detalle lo que estábamos haciendo hace una semana o un mes. Aunque no todos los recuerdos son olvidados; los más importantes se consolidan en el córtex”, ha explicado a Sinc Paul Frankland, coautor del trabajo e investigador de la institución canadiense. Hasta la segunda mitad del siglo XX se negaba la creación de neuronas después del nacimiento. Pero hoy en día se sabe que se siguen produciendo durante toda la vida debido a la diferenciación de las células madre.

Estudios previos ya habían mostrado que las neuronas nuevas se integran en las redes neuronales preexistentes para participar en el procesamiento de información. En la última década se ha reforzado la hipótesis de que la neurogénesis –la generación de nuevas neuronas– es necesaria para el aprendizaje y la recuperación de la memoria.

Sin embargo, el nuevo trabajo, realizado en ratones, cobayas y otros pequeños roedores y publicado en el último número de la revista Science, apunta que al reorganizar las conexiones cerebrales también se promueve el olvido.

“Pensamos que la neurogénesis tiene un doble efecto sobre la memoria. La integración de nuevas neuronas en el hipocampo parece facilitar la codificación de nuevos recuerdos, pero al mismo tiempo ayuda a limpiar los viejos”, aclara Frankland. “Esta limpieza es importante ya que ayuda a la memoria a trabajar de una manera más eficiente”.

Durante el experimento, los investigadores utilizaron leves descargas eléctricas para provocar que dichos roedores temiesen un determinado entorno. A continuación dejaron que algunos animales usaran la rueda para hacer ejercicio, ya que anteriores investigaciones ya demostraron que el ejercicio físico aumenta de manera natural los niveles de neurogénesis.

Los científicos comprobaron que los ratones que se habían ejercitado con la rueda habían olvidado en gran medida el temor que se les había inducido, mientras que los ratones que no corrieron parecían recordar vivamente las descargas eléctricas con las que habían sido aleccionados.

Para los autores, los resultados revelan claramente que existe una correlación sustancial entre neurogénesis y olvido. La codificación de nuevos recuerdos implica la remodelación de la red sináptica preexistente, lo que implica la perdida de información ya almacenada.

Implicaciones también en humanos

or otro lado, se suministró una droga que reduce la tasa de neurogénesis a los roedores lactantes, ya que en este periodo es en el que se producen más neuronas nuevas. Este procedimiento mostró que los ratones que habían tomado el fármaco inhibidor eran mejores en la retención de recuerdos respecto a sus homólogos no tratados.

Finalmente, los investigadores analizaron los efectos que tiene la creación de nuevas neuronas sobre el nivel de olvido en degús y cobayas, pues ambos nacen con las neuronas ya maduras y no experimentan tanta neurogénesis en la infancia como los ratones.

Así, se demostró que las crías de estos animales poseían altos niveles de retención, ya que no olvidaban el miedo inducido con la misma rapidez que las crías de ratón. Pero cuando se les administró a esta otra especie un medicamento que estimula la neurogénesis, estos roedores empezaron a olvidar su temor.

“Las conclusiones de nuestro trabajo también son relevantes para los humanos”, afirma Frankland. “Sin duda, los niños pueden formar recuerdos de eventos particulares, pero simplemente no pueden mantener esta información y la olvidan”.

Referencia bibliográfica

Katherine G. Akers, Alonso Martinez-Canabal, Leonardo Restivo, Adelaide P. Yiu, Antonietta De Cristofaro, Hwa-Lin (Liz) Hsiang, Anne L. Wheeler, Axel Guskjolen, Yosuke Niibori, Hirotaka Shoji, Koji Ohira, Blake A. Richards, Tsuyoshi Miyakawa, Sheena A. Josselyn, Paul W. Frankland. “Hippocampal Neurogenesis Regulates Forgetting During Adulthood and Infancy”. Science, 8 de mayo de 2014.
.
.

Insomnio, piernas inquietas y terrores nocturnos son los trastornos del sueño más comunes en niños y adolescentes


Aprender a dormir desde niños disminuye el riesgo de sufrir trastornos del sueño en la edad adulta. Explicar las fases del sueño, las consecuencia de no dormir bien o qué es el sueño normal, para que los niños puedan autoevaluar sus sueños, son algunos de los temas tratados en los programas de prevención escolares. Establecer desde la infancia rutinas, ejercicios de relajación o técnicas más específicas como ‘paradas de pensamientos’, previenen los trastornos del sueño en edad adulta.
.
.

Muchos de los trastornos del sueño tienen tratamientos específicos o intervenciones cuyo objetivo es curarlos completamente o minimizar la gravedad de los síntomas. Según expertos de la Cátedra de Investigación del Sueño de la Universidad de Granada-Grupo, si estas intervenciones las aprendiéramos desde pequeños, nos ayudarían a prevenir algunos de los trastornos del sueño más comunes en la edad adulta como el insomnio.

Insomnio, piernas inquietas y terrores nocturnos son los trastornos más frecuentes en la infancia. “Enseñar a los niños a establecer rutinas de higiene de sueño, ejercicios de relajación o técnicas más específicas como ‘paradas de pensamientos’ son temas que se podrían impartir desde las escuelas a través de programas de prevención de trastornos del sueño”, manifiesta el Dr. Alejandro Guillén Riquelme de la Cátedra de Investigación del Sueño de la UGR-Grupo.

“Hay diversas intervenciones estandarizadas que se han aplicado con notable éxito en escolares de Estados Unidos. El objetivo es enseñar a niños y adolescentes la importancia del sueño y el descanso. Una metodología que podría ser extrapolable a las escuelas españolas.”

Estos programas suelen tener módulos iniciales donde, además de presentar la importancia de dormir bien, se explican las distintas fases del sueño y la función específica de reparación que tiene cada una de las fases. Además, se presentan las consecuencias de la falta de sueño con el fin de concienciar sobre su importancia.

Junto a todo ello, se incluye una descripción sobre qué es el sueño normal con el fin de que los alumnos puedan autoevaluar si su sueño tiene notables desviaciones. En algunos casos se abordan y trabajan las ideas irracionales y los mitos que a menudo se tiene sobre el sueño para discutirlos en clase y que los alumnos puedan ver lo que sus compañeros opinan.

Rutinas y hábitos que favorecen (o no) el descanso

A continuación, se realiza una higiene del sueño adaptada, de tal forma que los alumnos aprendan cómo algunos alimentos, las cenas, el deporte, las rutinas, etc., pueden favorecer o dificultar el inicio del sueño o la calidad del mismo. Se dan una lista de cosas a evitar y a seguir. Esta sola intervención es la única en algunos de los programas existentes y resulta una de las más efectivas.

Técnicas de relajación. La respiración

Uno de los puntos estrella en este tipo de intervenciones grupales es la implementación de técnicas de relajación. La relajación de Jacobson o la diafragmática profunda son rápidas, fáciles de aplicar y se pueden realizar en dinámicas divertidas. Además, el incluir relajación con imaginación permite incluir escenas y situaciones que, además de relajar, logren captar la atención de los alumnos.

Técnicas más específicas de intervención del sueño

Por último, en aquellas intervenciones más largas y completas se pueden incluir sesiones de solución de problemas, de parada de pensamientos que producen ansiedad, de intención paradójica para el insomnio o de algunas otras técnicas más específicas para intervenir en el sueño.

La aplicación de estas técnicas va a facilitar un mejor descanso y una disminución de los trastornos del sueño en la edad adulta, con el consiguiente ahorro económico y social, y el malestar que esas personas sufrirían de padecer trastornos del sueño. Así pues, es interesante conocer que existen técnicas para prevenir la aparición de estos problemas en lugar de tratar los que ya han ocurrido, manifiesta el Dr. Guillén Riquelme.

El Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) y la nueva Cátedra de Investigación del Sueño de la UGR–Grupo Lo Monaco, puestos en marcha en colaboración con la Universidad de Granada y la compañía líder en descanso, llevan a cabo de manera conjunta investigaciones basadas en el estudio, evaluación, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de aspectos relacionados con el sueño. El Laboratorio del Sueño de la Universidad de Granada es el mayor centro de investigación de Europa de estas características.

Gracias a esta colaboración sellada, Lo Monaco participa proporcionando financiación económica y capital humano, destinados a contribuir con las investigaciones que se realicen en el marco de la misma. Además, la empresa dona a la UGR material para su uso en las instalaciones de la Cátedra (el Laboratorio del Sueño de la UGR).

La Cátedra de Investigación del Sueño de la UGR-Grupo Lo Monaco realiza trabajos centrados en el desarrollo de proyectos conjuntos de investigación; financiación de contratos, becas y ayudas a personal investigador y en prácticas; redacción de trabajos de investigación y de tesis doctorales y otras publicaciones; transferencia de resultados de la investigación a la empresa e impulso de la publicación de patentes u organización de cursos, seminarios, conferencias u otras actividades formativas y de divulgación, entre otros.
.
.
.
.
.
• ETIQUETAS • Sociedad • Salud • Psicología • Neurología •

El miedo a probar alimentos nuevos puede tener consecuencias dietéticas negativas


Un estudio realizado en la Universidad del País Vasco (EHU/UPV) ha concluido que los niños y niñas neofóbicos presentan un menor índice de calidad de la dieta mediterránea.
.
.

La neofobia alimentaria es el miedo o rechazo a probar alimentos nuevos. Esta es una característica típica en el desarrollo infantil. No obstante, puede llegar a ser habitual incluso en la edad adulta. Un estudio realizado en la UPV/EHU, en niños y niñas de entre 8 y 16 años, ha concluido que los participantes neofóbicos presentan un menor índice de calidad de la dieta mediterránea, y, por otra parte, tienen mayor ansiedad y menor autoestima.

El comportamiento de rechazar nuevos alimentos es una etapa típica en el desarrollo infantil, sobre todo en niños y niñas de 2-3 años, que remite en torno a los cinco años. Los niños y niñas que experimentan neofobia alimentaria presentan también signos de angustia y ansiedad, y el comportamiento incluso puede llegar a ser habitual en la edad adulta.

La investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Edurne Maiz ha realizado, en su tesis doctoral, un estudio con 831 escolares de edades comprendidas entre 8 y 16 años. En el estudio, han utilizado cuestionarios de neofobia infantil —adaptados para la tesis—, en los que se preguntaba a los participantes sobre su disposición a comer nuevos alimentos. Por otra parte, se tomaron diferentes datos sobre la composición corporal de los participantes, así como sobre su estilo de vida (por ejemplo, alimentación y ejercicio físico), los estilos parentales de alimentación y diferentes variables psicológicas (autoestima y ansiedad). De todo ello, explica la investigadora, "hemos encontrado diferencias estadísticamente significativas en muchas variables".

La importancia del estilo parental

El comportamiento neofóbico puede tener consecuencias dietéticas negativas en cuanto que reduce la variedad de los alimentos ingeridos. Los participantes neofóbicos presentan un menor índice de calidad de la dieta mediterránea, y eso es debido, fundamentalmente, a un menor consumo de frutas y verduras y un aumento de alimentos considerados de consumo ocasional.

En general, los padres y las madres tienden a controlar qué, cuánto y cuándo comen sus hijos e hijas. Frecuentemente, los progenitores presionan a sus hijos e hijas para que coman nuevos alimentos, y esa presión ejercida —que es debida a la frustración que les supone a los progenitores el rechazo del alimento— puede afectar negativamente al estado emocional del niño o de la niña, y está asociada, además, a mayores niveles de neofobia. En la investigación, los niños y niñas neofóbicos han informado de que sus progenitores utilizan el estilo parental de alimentación denominado de estimulación y un control menor que los progenitores de los niños y niñas neofílicos (niños y niñas que comen de todo y les gusta probar nuevos alimentos). "Hemos deducido —explica Edurne Maiz— que los padres y las madres, en un principio, controlan y estimulan mucho, pero que llega un momento en el que se resignan, debido a que el sufrimiento parental también está presente en todo esto".

Respecto a la ansiedad, los datos dan a entender que, tanto en la infancia como en la adolescencia, los participantes neofóbicos son más ansiosos que los neofílicos. Asimismo, respecto a la autoestima, los neofóbicos han presentado, en la infancia, menores puntuaciones que los neofílicos en las cinco dimensiones estudiadas del autoconcepto (familiar, social, físico, emocional y académico); y, en la adolescencia, han presentado menores puntuaciones en el autoconcepto familiar y físico.

En cualquier caso, no han encontrado ninguna diferencia notable en lo que respecta a la composición corporal de unos u otros. "Eso puede ser debido a que existen suplementos nutricionales, que en un momento dado pueden tomarse como complemento alimentario", ha concluido la investigadora.

La investigadora quiere "lanzar un mensaje de paciencia a los padres y madres, para que los casos de neofobia alimentaria infantil no se desarrollen y no vayan a más", ya que "se ha visto que hay una cantidad importante de adultos y de niños que tienen una problemática grave por esta razón", explica. Según la investigadora, para evitar este problema, es importante tener un fuerte vínculo parental con el niño o la niña, y, recomienda, además, "tener un ambiente distendido y agradable a la hora de las comidas, que los niños participen en la elaboración de la comida, así como en la compra, utilizar refuerzos positivos, y, por último, ser un buen modelo".
.
.
.
.
.

Los bebés de siete meses ya tienen sentido de la simetría

.
En un estudio colaborativo realizado en el grupo Gogo Elebiduna de la UPV/EHU, han examinado los patrones de mirada espontánea de los bebés de 7 meses ante secuencias de tipo mosaico con una estructura simétrica y asimétrica. Los resultados muestran que estos bebés rápidamente detectan si un mosaico tiene una estructura simétrica, lo que sugiere una capacidad robusta y automática para extraer estructura de imágenes complejas.
.
Los bebés de 7 meses tienen una capacidad robusta y automática de detectar estructuras simétricas
Foto: Irene de la Cruz-Pavía. UPV/EHU
.
.
El grupo de investigación Gogo Elebiduna de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) es un grupo pionero en el ámbito de la psicolingüística, que realiza investigaciones de diversas características para obtener conocimiento de cómo se adquiere, representa y organiza la facultad del lenguaje en el cerebro de los hablantes, y cuáles son las características universales de la representación y procesamiento del lenguaje.

La investigadora Ikerbasque del grupo Irene de la Cruz-Pavía ha realizado un estudio recientemente publicado en la revista PLOS ONE, en colaboración con la investigadora de la Universidad de Padua Judit Gervain, en el que han investigado la capacidad de los bebés de 7 meses para percibir la simetría estructural en patrones visuales abstractos de tipo mosaico. Esta investigación se llevó acabo en la Universidad de París. “Hemos examinado los patrones de mirada espontánea de casi 100 bebés ante secuencias de tipo mosaico con estructuras simétricas y asimétricas”, explican las investigadoras.

Estos mosaicos estaban compuestos por baldosas cuadradas de dos categorías (A y B) que diferían en su paleta de color y su forma interna. Estas baldosas se ordenaban creando mosaicos con estructuras simétricas (p. ej. ABA, ABABA) o asimétricas (p. ej. AAB, AABBA). En el estudio han constatado que los bebés “discriminaron los mosaicos estructuralmente simétricos de los asimétricos, y que la longitud de la secuencia (3 o 5 baldosas) o el nivel de simetría no modulaban significativamente su comportamiento”. Estos resultados sugieren que los bebés rápidamente detectan la simetría estructural en patrones visuales complejos: “Los bebés de 7 meses tienen una capacidad robusta y automática de detectar que una estructura es simétrica. Esta habilidad coincide con las encontradas en estudios que hemos realizado con otros estímulos tales como la lengua de signos, o el habla, demostrando que los bebés son simplemente muy buenos en detectar estructuras y regularidades”, afirma la investigadora del Departamento de Lingüística y Estudios Vascos de la UPV/EHU.

La habilidad de los bebés para extraer estructura y reglas de distintos medios

“La gramática de una lengua es el conjunto de estructuras y reglas de una lengua. Quiero entender hasta qué punto las habilidades de los bebés para extraer estructuras, y detectar regularidades y aprender reglas, son específicas del lenguaje o si en cambio se encuentran en otras áreas —señala la investigadora Ikerbasque—. Hemos hecho este estudio con información que es visual pero que no es lenguaje. Con estos mosaicos, hemos podido ver la habilidad que tienen los bebés para extraer estructura de distintos medios”.

Las investigadoras destacan que este estudio les permite entender mejor “cuáles son las habilidades fundamentales de esos bebés, que les van a permitir empezar primero con ciertas partes más accesibles de la gramática e ir poco a poco construyendo hasta tener una cosa tan compleja como es la gramática de una lengua. Lo que nosotros queremos entender es cuáles son las habilidades fundamentales que tienen los bebés para detectar estructura”.

“Tenemos muchas más preguntas que responder —concluyen—. En este estudio hemos podido determinar que los bebés son capaces de detectar estructuras espontáneamente y rápidamente. Ahora queremos entender cuándo empieza esta habilidad, y entender hasta qué grado de detalle analizan esa estructura y qué aspectos de los mosaicos les permiten detecta su estructura (la forma, el color, ambos...)”.
.
Trabajo de referencia | Irene de la Cruz-Pavía, Gesche Westphal-Fitch, W. Tecumseh Fitch, Judit Gervain Seven-month-old infants detect symmetrical structures in multi-featured abstract visual patterns PLOS ONE DOI: 10.1371/journal.pone.0266938
.
.
ETIQUETAS • Investigación • Neurología • Cerebro • Infancia.....
.
.

¿Cómo y cuando se dan cuenta los niños del poder y las jerarquías sociales?

.
Es el tema de un trabajo publicado en PLOS ONE, a cargo de Jesús Bas y Nuria Sebastián, miembros del Centro Cerebro y Cognición, el cual concluye que los niños antes de los dos años son capaces de inferir el estatus social de las personas que los rodean.
.
.
.
El ser humano, como la mayoría de animales sociales, tiende a organizarse jerárquicamente. En cualquier grupo o relación social siempre hay individuos que, por diferentes razones, influyen de manera significativa en las conductas de los demás. A estos individuos se les atribuye el estatus más alto dentro del grupo social al que pertenecen. Como ejemplos cotidianos de relaciones jerárquicas encontramos los progenitores y los menores, el profesorado y el alumnado, los jefes y los trabajadores, etc.

Dada la omnipresencia de este tipo de organización social, en los últimos años se ha comenzado a estudiar cómo y cuando los niños empiezan a reconocer qué personas tienen más o menos estatus social. Específicamente, se ha estudiado la relación entre el estatus social y la "capacidad de controlar recursos limitados". Este ha sido el punto de partida de un estudio publicado el 10 de febrero en la revista PLOS ONE a cargo de Jesús Bas y Núria Sebastián-Gallés, miembros del grupo de investigación Adquisición del Habla y Percepción (SAP) del Centro Cerebro y Cognición (CBC), centro adscrito al Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

Estudiar las relaciones de poder más allá de la fuerza física

"Aquellos individuos que controlan los recursos suelen ser los mismos que tienen una posición más alta dentro del grupo y viceversa. Diferentes investigaciones han demostrado que antes de los 15 meses (Mascaro & Csibra, 2012) los niños entienden que aquellas personas que controlan algún recurso , suelen controlar otros", explica Jesús Bas, primer autor del estudio. La mayor parte de estas investigaciones se han basado principalmente en el control de recursos mediante la fuerza física. "Es por eso que el Laboratorio de Investigación en Infancia (LRI) de la UPF decidimos estudiar si los niños también son capaces de identificar los individuos con un estatus social más alto cuando la fuerza física de las personas no entra en juego".

"Para ello, diseñamos un estudio donde niños de 15 y 18 meses observaban de manera repetida como dos personas querían coger un peluche al mismo tiempo. Una de ellas (siempre la misma) se lo quedaba, mostrando así su "poder socia ". A diferencia de otros estudios, no se imponía la fuerza sino que parecía que una de las personas cedía el peluche a la otra, mostrándole así su respeto", comentan los autores del artículo.

Después el escenario se cambiaba, y las dos personas querían sentarse en una misma silla. En este momento a los niños se les presentó dos finales diferentes: que la persona que se había quedado el peluche era la que también se sentaba en la silla, o que la persona que había cedido el peluche era la que se sentaba en la silla. Estudiando las reacciones de los niños encontramos que sólo los más grandes (de 18 meses) se sorprendían cuando la persona que había cedido el peluche se sentaba en la silla. Es decir, los niños de 18 meses, pero no los de 15 meses, esperaban que la misma persona que "controlaba los peluches" fuera la persona que "controlara la silla".

Este estudio muestra que antes de los dos años los niños son capaces de inferir el estatus social sin la necesidad de presenciar como uno de los individuos se impone sobre el otro. Además, los investigadores encontraron diferencias respecto a los estudios anteriores. El hecho de que los niños más pequeños (de 15 meses) no se sorprendieran de nuestro estudio sugiere que representar el estatus social es más complejo cuando éste no se asocia a la fuerza física. Estos resultados evidencian que los niños son capaces de comprender relaciones sociales complejas, más allá de aquellas establecidas mediante mecanismos tan primarios como la fuerza física.
.
Trabajo de referencia | Jesus Bas, Nuria Sebastian-Galles (2021), "Infants' representation of social hierarchies in absence of physical dominance", PLOS ONE, 10 de febrero. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0245450
.
.
ETIQUETAS • Psicología, Sociedad, Infancia
.
.

Tocar un instrumento musical podría aumentar hasta tres puntos el cociente intelectual de los niños

.
El efecto de la música parece ser mayor cuanto menor sea la edad de la persona cuando comienza a tocar el instrumento y cuanto menor sea su estado de desarrollo cognitivo en el momento inicial. Científicos de la Universidad de Granada hallan nuevas evidencias de los beneficios que aporta tocar un instrumento sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico de niños y adolescentes, a través de la revisión y metaanálisis más actualizados hasta la fecha.
.
Foto de baher khairy en Unsplash
.
.
Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han hallado nuevas evidencias de los beneficios que aporta tocar un instrumento sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico de niños y adolescentes, a través de la revisión y metaanálisis más actualizados hasta la fecha. Su trabajo, titulado ‘Please don’t stop the music: A meta-analysis of the cognitive and academic benefits of instrumental musical training in childhood and adolescence’, ha sido publicado en la revista de alto impacto Educational Research Review, una de las más importantes del mundo en el ámbito de las Ciencias de la Educación.

Los investigadores han cuantificado la magnitud de los cambios cognitivos que aporta la práctica musical, revelando que tocar un instrumento puede beneficiar un amplio número de capacidades mentales, como la memoria y la atención. En términos de inteligencia, tocar un instrumento llegaría a aumentar el cociente intelectual de niños y adolescentes hasta 3 puntos. Y aunque la mayoría de personas no se inician en esta actividad en busca de una mejora cognitiva, “un beneficio así debería entenderse como un preciado regalo, que añade más valor a una actividad que ya tiene valor en sí misma”, destacan los autores.

El interés por identificar actividades que potencien las capacidades mentales ha crecido en los últimos años. En nuestras sociedades las personas pueden elegir entre una gran cantidad de opciones de ocio, y la comunidad científica está trabajando para determinar cuáles de ellas podrían tener beneficios en aspectos clave de nuestra cognición, como el rendimiento escolar, la atención o la memoria.

Los investigadores de la UGR Rafael Román Caballero y Juan Lupiáñez Castillo, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad McMaster (Canadá), han analizado cuantitativamente los resultados de todos los estudios disponibles en la temática, y aportan nuevas evidencias de que practicar música durante la infancia y la adolescencia tendría efectos positivos sobre las capacidades cognitivas y el rendimiento académico.

Un debate habitual en este tipo de estudios es si las diferencias que se observan entre las personas que practican música y quienes son causa de implicarse en esta actividad. Por otro lado, las diferencias podrían ser el resultado de un sesgo de selección, es decir, que las personas con condiciones más favorables son las que acceden más a este hobby y la práctica musical no produciría ningún cambio cognitivo, las diferencias serían anteriores al inicio de la actividad. El metaanálisis sugiere la causalidad de este efecto, dado que todos los estudios incluidos siguieron un diseño longitudinal comparando a los grupos de participantes antes y después de aprender a tocar. El resultado se repite en el diseño estándar de oro para probar causalidad, los ensayos controlados aleatorizados.

Más impacto cuanto mayor sea el margen de mejora

El trabajo, además, ofrece otros resultados interesantes. En primer lugar, el efecto de la música parece ser mayor cuanto menor sea la edad de la persona cuando comienza a tocar el instrumento y cuanto menor sea su estado de desarrollo cognitivo en el momento inicial. Así, los cerebros más jóvenes y con mayor margen de mejora son los que podrían beneficiarse más. De hecho, el metaanálisis observó un mayor impacto de la práctica musical en los niños de ambientes más desfavorecidos.

También los autores encuentran que no todas las actividades musicales producen estas mejoras. Esto es algo que se ha observado con otras actividades con potencial cognitivo: “no todo vale”; es decir, no todas las versiones de esa actividad influyen de la misma manera. En el caso de la música, la evidencia con videojuegos musicales (como el famoso juego Guitar Hero) o simplemente con escuchar música o no hacerlo no parece ser tan clara.

“Parece que la capacidad estimuladora de aprender a leer partituras y lenguaje musical, sincronizar movimientos de manos y dedos, coordinarse con otras personas en la interpretación de una obra, y mucho más, son claves para este efecto”, apuntan los autores.
.
Trabajo de referencia | Please don’t stop the music: A meta-analysis of the cognitive and academic benefits of instrumental musical training in childhood and adolescence. Rafael Román-Caballero, Miguel A. Vadillo, Laurel J. Trainor, Juan Lupiáñez. Educational Research Review. Volume 35, February 2022, 100436. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1747938X22000057
.
.
ETIQUETAS • Sociedad • Infancia • Educación • Comunicación • Cerebro • Psicología • Música.....
.
.

El 81% de los bebés tiene presencia en la red antes de cumplir los seis meses


Los expertos advierten del peligro del oversharing o sharenting, la tendencia por parte de los padres a sobreexponer a sus hijos en redes sociales. La usurpación de identidad y el posible uso de las imágenes como material pornográfico son solo dos de los riesgos que conlleva.
.
Luke Michael | Unsplash
.
Pilar Ponce de León (UOC) | El control sobre el uso de cualquier contenido subido a una web, un blog o a redes sociales se pierde una vez publicado. Y cualquier contenido incluye textos, comentarios u opiniones y, por supuesto, fotografías y vídeos. En el caso concreto del material gráfico, los expertos advierten de un fenómeno que ya se conoce como oversharing o sharenting y que hace referencia a la sobreexposición por parte de los padres de los menores especialmente en las redes sociales Instagram y Facebook.

El 81% de los menores de 6 meses tiene presencia en internet

Una encuesta elaborada por la firma de seguridad informática AVG en 10 países, entre ellos España, recoge que el 23% de los niños tiene presencia en línea incluso antes de nacer porque sus padres publican imágenes de las ecografías durante el embarazo. El porcentaje se dispara rápidamente, hasta el punto de que el 81% está en internet antes de cumplir los 6 meses. La cifra sigue aumentando en los primeros años de la infancia.

En Reino Unido, por ejemplo, según un estudio publicado por la compañía Nominet, los padres publican en redes sociales cada año alrededor de 200 fotografías de sus hijos menores de 5 años. Esto significa que antes de cumplir los 5, circularán 1.000 imágenes de cada uno de estos pequeños. El repertorio es variado: bebés que duermen plácidamente, chapotean en el baño, estrenan orinal, juegan alegres en el parque o muestran un sin fin de vivencias encantadoras para los padres, pero peligrosas para los menores por varios motivos.

Silvia Martínez, directora del máster universitario de Social Media: Gestión y Estrategia de la UOC, también lo advierte: "Se presupone que los padres son los principales interesados en garantizar y proteger la imagen de sus hijos y que buscarán su bienestar por encima de todo. En la toma de decisión previa a la publicación de imágenes, la protección del interés superior del menor y de sus derechos individuales debería prevalecer sobre otros intereses. Sin embargo, cuando los padres comparten fotografías de sus hijos en las redes sociales, especialmente si son menores, pueden no ser conscientes de los riesgos que ello conlleva".

Cuando lo privado se hace público

"En muchas ocasiones, los padres creen que la exposición que hacen de esas imágenes quedará limitada al círculo de sus conocidos directos, pero su alcance puede ser mucho más amplio", dice Silvia Martínez, también miembro del Grupo de Investigación en Aprendizajes, Medios y Entretenimiento (GAME). "En primer lugar —continúa la experta—, la mayoría mantiene un perfil público en las redes, con lo que esa imagen podría ser vista por cualquier usuario. Por otro lado, aunque los padres hayan limitado la exposición de su perfil haciéndolo privado, en ocasiones los propios conocidos o familiares comparten esas imágenes que les han llegado por las redes (incluso sin disponer de una autorización para hacerlo), con lo que amplían ese alcance que puede llegar a tener la fotografía".

¿Qué dicen las propias redes sociales al respecto? "Al publicar contenidos en plataformas tecnológicas como las que conforman los social media cedemos a esas empresas ciertos derechos sobre su uso y sobre el tratamiento de la información que en ellos se contenga", dice Silvia Martínez. Por poner un ejemplo, las condiciones de servicio de Facebook, en el apartado «Permisos que nos concedes», especifican lo siguiente: "El contenido que creas y compartes en Facebook y los demás productos de Facebook [Instagram es uno de ellos] te pertenece y ninguna disposición incluida en estas condiciones anula los derechos que tienes sobre él".

El epígrafe se refiere a los derechos de propiedad intelectual, que siempre serán de la persona que suba la publicación. Ahora bien, si se sigue leyendo, empiezan los matices. "Si compartes una foto en Facebook, nos das permiso para almacenarla, copiarla y compartirla con otros (de conformidad con tu configuración). […] Puedes eliminar el contenido o tu cuenta en cualquier momento para dar por finalizada esta licencia. En cualquier caso, el contenido que elimines puede seguir siendo visible si lo has compartido con otras personas y estas no lo han borrado".

Otro de los riesgos de publicar fotografías de menores es que pueden utilizarse como material pornográfico a escala mundial por medio, por ejemplo, de la extracción de la imagen de sus genitales cuando se muestran desnudos. También pueden convertir a los niños en posibles víctimas de la pornografía infantil mediante la sustitución, con aplicaciones y tratamiento informático.

"Me gustaría dar la bienvenida a mi hijo…", pero no era su hijo

El 4 de diciembre de 2018 se publicó una noticia en Wall Street Journal que alertó de otro de los peligros de la sobreexposición de los hijos o sharenting: la usurpación de identidad. «Me gustaría dar la bienvenida al mundo a mi hijo. Mamá y el tío Maddox te quieren mucho, Artie», decía la presentación en sociedad de Arthur Lance Maddox Parker, acompañada de la foto de un recién nacido dormido plácidamente. Pero resultó que Arthur no era Arthur.

Emory Keller-Kurysh, una mujer de 33 años de Canadá, era la madre real del bebé (que, por cierto, era una niña). Había hecho la foto dos años antes con su móvil en la habitación del hospital después de dar a luz y la había publicado en su perfil público de Instagram. Afortunadamente, a esta madre le llegó la prueba de que la imagen de su hija circulaba como si fuera el bebé de otra mujer y alertó a Facebook Inc., propietaria de Instagram. La compañía cerró la cuenta de la madre que había robado la identidad de la menor porque violaba los términos de servicio de la red social. Por su parte, la madre real cambió su perfil a privado para que solo las personas que ella aprobara pudieran ver las fotos de la niña.

Ante casos como este, la experta en comunicación digital y redes sociales de la UOC advierte lo siguiente: "Compartir contenidos y narrar cada avance y logro que los hijos consiguen, comentar sus gustos y preferencias, indicar los sitios que visitan o mostrar espacios tan privados como sus habitaciones pueden, además, desencadenar peligros mayores. Todos estos datos ofrecen mucha información a terceros que pueden aprovecharla para intentar alcanzar fines delictivos o incluso atentar contra la integridad de esos hijos".

Al difundir la infancia de los hijos estamos imprimiendo sus primeras huellas digitales. Silvia Martínez lo explica: "Al publicar esas fotografías, se contribuye a crear una identidad con la que el interesado, en este caso el hijo o la hija, puede no sentirse representado o cómodo, y terminar incluso sintiéndose avergonzado por ciertas situaciones o información muy personal que puede llegarse a mostrar en esas imágenes".

El estudio Not at the dinner table: parents and children’s perspectives on family technology rules, elaborado por las universidades de San Francisco y Michigan, aporta datos sobre este punto: "El 56% de los padres comparte información potencialmente vergonzosa de sus hijos, el 51 % da datos con los que puede localizárseles y un 27% cuelga fotos directamente inapropiadas".

¿Las consecuencias? Aumenta el riesgo de que se conviertan en blanco de burlas y sufrir acoso o ciberacoso, o que las imágenes sean mal utilizadas por otros con el consiguiente impacto en la autoestima, reputación y relaciones sociales. "Por ello —dice Silvia Martínez—, el consentimiento o la autorización para subir a redes sociales fotografías de terceros debería solicitarse siempre, y ello también debería aplicarse a los padres cuando quieren publicar imágenes de sus hijos. Aun siendo titulares de la patria potestad o tutela y tener el poder de decisión, preguntar al menor antes de publicar su fotografía les permitirá intervenir en la identidad digital que de él o ella pueda estar construyéndose".

¿Qué dice la ley en España?

"La legislación avanza en materia de protección del llamado derecho al olvido. Así, la Ley orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales incluye una mención específica al ejercicio de ese derecho cuando terceros hayan subido información respecto a menores en redes sociales.

El apartado 3 del artículo 94 sobre el derecho al olvido en servicios de redes sociales y servicios equivalentes recoge lo siguiente: «En caso de que el derecho se ejercitase por un afectado respecto de datos que hubiesen sido facilitados al servicio, por él o por terceros, durante su minoría de edad, el prestador deberá proceder sin dilación a su supresión por su simple solicitud", y ello sin necesidad de que concurran otras circunstancias como las mencionadas en otros supuestos contemplados en ese mismo artículo.

Evidentemente, antes de echar mano de la ley, "es especialmente importante potenciar una educación que facilite un uso consciente y responsable de espacios de comunicación como los medios sociales. Ello implica disponer de un mayor conocimiento y, sobre todo, comprensión de las condiciones de uso y políticas de privacidad que presentan estas plataformas, pero también profundizar en el alcance de la información que se publica y en los riesgos potenciales que pueden derivarse del uso que hagan otros usuarios de ella", concluye Silvia Martínez.
.
.
.
.
• ETIQUETAS •
Sociedad • Tecnología • Comunicación